Arnoldo Mora

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Viernes 21 Marzo, 2014

El mayor homenaje a Juan Rafael Mora es una Costa Rica soberana y justa


Bicentenario de D. Juanito

Durante todo este año se celebrará el bicentenario del nacimiento del Padre de la Patria y Libertador de Costa Rica, el Presidente Juan Rafael Mora Porras.
Gracias a la ímproba labor de investigador de Armando Vargas la Editorial Costa Rica publicará los ESCRITOS del prócer.
Decía el maestro Constantino Láscaris que Costa Rica había sido forjada por hombres de pensamiento, pero que los costarricenses de hoy debíamos honrar la memoria y el legado de esos prohombres haciendo la edición de sus escritos. Con eso las nuevas generaciones, no solo tendrían la crónica histórica de sus acciones, sino también el conjunto de sus ideas.
Porque una democracia se forja solo cuando quienes han conducido los destinos de la nación hacen público su pensamiento, pues es deber patriótico justificar ante los conciudadanos con las ideas lo que han hecho con sus acciones.
Solo los déspotas se niegan a dar explicaciones por el ejercicio del poder. En una democracia hay que exponer las ideas y propuestas y luego justificar las decisiones y actuaciones que de ahí se derivan.
Eso hizo el Presidente Mora. Como pocos en nuestra historia republicana, D. Juanito tuvo la lucidez de saber lo que tenía que hacer y lo hizo con una entereza que lo llevó hasta el heroísmo.
Siempre lo hizo explicitando sus intenciones y el propósito de sus actuaciones ante el pueblo; pero nunca sufrió de una patológica conciencia mesiánica, ni se creyó más allá del bien y del mal. Fue un líder nato, pero no asumió aires de caudillo.
Hoy nos corresponde, con la distancia que da el tiempo y las investigaciones que se han hecho y que deben profundizarse en este bicentenario, destacar cuál ha sido el papel jugado por D. Juanito en nuestra historia. Para ello debemos situarlo en el tiempo.
En el siglo XIX para nuestros pueblos, que acababan de liberarse del yugo colonial, la tarea fundamental era construir el Estado Nación.
Para ello se requería poner las bases jurídico-institucionales, cosa que había iniciado Carrillo, y dotar al pueblo de conciencia de identidad nacional, cosa que logra D. Juanito al hacer de una guerra contra un invasor extranjero una Guerra Patria.
Gracias al liderazgo del Presidente Mora nos convertimos en una nación soberana y así fuimos reconocidos internacionalmente.
Lo anterior no se hizo fácilmente, pues nuestro pueblo tuvo que pagar un precio desorbitante en sangre y muerte por esa proeza, ya que el 10% de la población murió en el campo de batalla o a consecuencia del cólera.
Todo lo cual hizo posible que nuestro pueblo fuera alfabetizado desde finales del siglo XIX y comienzos del siguiente. Luego, en la primera mitad del siglo XX con la Generación del Olimpo se forjó el Estado de Derecho y más tarde el Estado Social al calor de las grandes reformas socialcristianas, socialistas y socialdemócratas.
Nada de esto se hubiera podido hacer sin la gesta de 1856 liderada por D. Juanito. Por lo que el mayor homenaje que se le puede hacer es consolidar hoy una Costa Rica como él la soñó: soberana, justa, dueña de sus propios recursos materiales y humanos, constructora de su propio destino.
 

Arnoldo Mora