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Beyoncé contagiante

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La cantante estadounidense Beyoncé encendió el SuperDome de Nueva Orleans al protagonizar el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl XLVII. Luego de causar polémica por su interpretación del himno nacional con ‘pista’ en la toma de posesión del presidente Barack Obama, Beyoncé esta vez cantó en vivo, dejando satisfechos a los asistentes al partido final de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), que disputaron los Ravens de Baltimore con los 49ers de San Francisco.
Esta vez reforzó esa calidad luego de literalmente encender el SuperDome, cuando su espectáculo inició con fuegos artificiales que formaron su silueta. La cantante salió con una vestimenta negra para interpretar algunos de sus éxitos como “Halo”, “Single Ladies”, “Crazy in Love”, entre otras, sobre un escenario formado por el perfil de su rostro, mientras de la guitarra de una de las integrantes de la banda, salían fuegos artificiales. Beyoncé le dio un toque femenino al Super Bowl durante su presentación de 13 minutos, en la que se presentó con su
equipo de baile.
Su participación inició con una parte de “Love on Top”, que combinó con “Crazy In Love” cuando se quitó una blusa y la aventó al público. Luego salieron sus dos ex compañeras Kelly Rowland y Michelle Williams, de su banda “Destiny’s Child”, de Houston, para cantar sus éxitos “Bootylicious” e “Independent Woman”. El espectáculo se desarrolló sin contratiempos, y cada edición de Super Bowl parece ir dejando atrás la participación de la cantante Janet Jackson, en el de Houston, en 2004, cuando dejó ver uno de sus senos al aire. En la siguiente edición, el ex Beatle Paul McCartney tomó el escenario y sus palabras parecieron proféticas, cuando en conferencia de prensa declaró que él no mostraría nada. Desde entonces los eventos se desarrollan con mayor control. Otros cantantes que han amenizado el espectáculo de medio tiempo fueron los Rollings Stones y Michael Jackson, y el año pasado lo hizo la también cantante estadounidense Madonna.


Nueva Orleans. EE.UU / EFE

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