Logo La República

Miércoles, 14 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


Balance preliminar del primer gobierno PAC

Natalia Díaz [email protected] | Jueves 08 febrero, 2018


Balance preliminar del primer gobierno PAC

Después de varias décadas de un acentuado bipartidismo en el país, entre los partidos Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana, en sus múltiples versiones, como organización electoral que aglutinó al mayor electorado “antiliberacionista”, el país optó por darle la confianza a una fuerza emergente que por varios años se había curtido en el tema electoral, siendo oposición.

De la mano del exliberacionista Ottón Solís Fallas, el Partido Acción Ciudadana desarrolló a lo largo de más de 15 años, un mensaje de eficiencia y austeridad en el manejo de los fondos públicos, de lucha total contra la corrupción, de desarrollo económico con justicia social, entre los temas de mayor difusión.

Este Partido encuentra un terreno fértil para su mensaje, recogiendo un creciente descontento popular con las fuerzas políticas tradicionales y mayoritarias, ampliada esa situación con la muy particular situación vivida en los partidos tradicionales con actuaciones de los expresidentes Calderón, Rodríguez y Figueres. Esto generó una importante reacción en estas tiendas políticas, reflejada en las últimas elecciones, afectando de manera grave al partido de los socialcristianos.

Es el cuatrienio constitucional de 2014 a 2018, el periodo que por primera vez toca gobernar al Partido Acción Ciudadana, bajo la presidencia de don Luis Guillermo Solís Rivera. La expectativa para este periodo es total, pues el favor de la mayoría de los costarricenses se expresó en una segunda ronda electoral con mucho más de un millón de votos en su favor, confianza nunca antes mostrada a líder político costarricense.

Su propuesta de Gobierno se enfocó en estos ejes: A. Lucha contra la corrupción y fortalecimiento de un Estado transparente y eficiente. B. Desarrollo económico. C. Pobreza y desigualdad. Con relación al primer aspecto, ha habido un impulso a la transparencia en la actuación de las instituciones, tal vez no con todo el avance requerido, pero sí permitiendo a la población acercarse con mayor facilidad al quehacer institucional. No obstante con relación al tema de la corrupción, esta Administración ha quedado debiendo con creces. Los casos de viceministros recibiendo pluses cuestionados y a los que no tenían derecho; del mismo modo aún está en marcha el caso de los funcionarios de Gobierno y bancarios con gran responsabilidad en el “cementazo”, y la constante atención dada desde Casa Presidencial a parte de actores fundamentales de dicho escándalo, son entre otros de los casos más criticados por los costarricenses. Respecto del segundo gran reto de la presente Administración, los datos con los cuales el mismo Estado de la Nación se pronuncia, evidencian que el crecimiento económico no ha sido ni lejanamente suficiente para paliar la magnitud de crisis que vivimos y por ello la situación de las finanzas públicas es caótica. El Estado de la Nación viene insistiendo en que estamos cerca del abismo y que este es tal, que se requiere una acción conjunta, sea superando las fuerzas políticas y sociales para alcanzar acuerdos con una mayor legitimidad. Concretamente señala: “Entre 2014 y 2017, los poderes Ejecutivo y Legislativo desaprovecharon una coyuntura económica propicia para sanear las finanzas públicas, por lo que cada día es más inminente una crisis fiscal que pondría en riesgo la estabilidad, el crecimiento y la convivencia social”. Ya anteriormente el Banco Mundial señalaba —según publicación de El Financiero— que el crecimiento económico promedio del país es de un 4,1%, menor al de las últimas dos décadas (4,5%), lo cual refuerza nuestras preocupaciones. Finalmente sobre desigualdad y pobreza, si bien es cierto que hay evidencias de algún descenso en el porcentaje de pobreza extrema, este se debe a una alta transferencia de recursos públicos y no tanto a un auténtico crecimiento en la estructura económica del país. Igual con algún incremento de la desigualdad que indican los organismos técnicos del país.

Otras preocupaciones fundamentales de la actual Administración lo fueron la infraestructura, en donde a pesar de pequeñas evidencias de atención, es lo cierto que la situación del país al respecto es dramática; igual con el incremento de la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes es inaceptable, y la inmanejable situación fiscal. Todos temas cuya gravedad ha sido creciente.

Con estos elementos, es notorio que la presente administración Solís Rivera, queda debiendo en alto porcentaje, y muestra, a pesar de los avances que haya tenido, el agravamiento de estos temas, incluidos los que fueron plataforma básica de su oferta electoral y política.