Alejandra Esquivel

Alejandra Esquivel

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Jueves 10 Diciembre, 2015

¿Cuál es el reto para la comunidad internacional? Mostrar al menos “un poquito” del coraje que demostró Macri

Aterrizaje fatigoso

A 12 mil pies de altura, sin instrumentos especiales, todos los países resultan iguales al ojo humano. Si el viaje es en avioneta, en un día despejado la geografía muestra diferencias más perceptibles. Al estar en tierra firme, imperan las consideraciones propias de la realidad de cada país.
En Costa Rica no se respira la sobriedad de Viena, pero tampoco la inseguridad de Venezuela. Como país debemos evitar el retroceso en el desarrollo económico, social, político… y promover y ejecutar iniciativas enfocadas en el progreso, el cual debe hacerse tangible a través del 20% de los indicadores que reflejen la realidad del 80% de nuestras instituciones, de nuestra gente, de nuestras proyecciones de desarrollo para al menos las próximas cinco décadas.
El domingo anterior, la sociedad venezolana marcó un punto de inflexión en su historia política. Tres de cada cuatro venezolanos salieron a votar. La gente habló. El pueblo le dio un golpe al oficialismo con las elecciones legislativas; lo que los faculta para aprobar reformas constitucionales, llamar a referendos, promulgar leyes orgánicas, designar o destituir a las autoridades de los otros poderes…
Más allá de las facultades del legislativo que se juramentará en enero próximo, el pueblo venezolano clamó por cambios, en definitiva económicos, en un momento en el que su economía está en crisis ante la caída internacional del precio del petróleo (representa el 98% de las exportaciones del país), una inflación que alcanzará el 160% este año, una caída de la producción del 10%, una tasa de desempleo que aumentó 6% en tan solo un año, un ingreso per cápita equivalente apenas a $4 mil, un salario mínimo muy volátil de 9.650 bolívares que al tipo de cambio “oficial” correspondería con unos $1,5 mil pero al tipo de cambios del mercado negro, único mercado donde pueden conseguirse sin restricciones, dicho salario no equivale en realidad a más de $11.
El control estatal ha sido abrumador en estos 16 años que lleva el sistema bolivariano en el poder; nacionalizaciones desmedidas de empresas, claras limitaciones a la libertad de prensa, con un Nicolás Maduro advirtiendo justo antes de las elecciones legislativas, radicalizar aún más el sistema.
Es claro que el triunfo de la oposición en estas elecciones legislativas marca un antes y un después en la historia de Venezuela. Las expectativas del pueblo y de la comunidad internacional son muy altas. Los retos para frenar el populismo son significativos, el desequilibrio entre poderes es una realidad, el chavismo sigue en el poder estando en el espectro de posibilidades que no estén dispuestos a aceptar el diálogo, el partido de la oposición está conformado desde centro izquierdistas hasta la derecha más conservadora del país, la clase empresarial sigue fuera del poder, Venezuela sigue enfrentando inseguridad jurídica, desigualdad social desmedida… La lista, al cierre de 2015, podría bien percibirse “infinita”.
...Del cumplimiento o no de las expectativas sobre el nuevo congreso dependerán, con altas probabilidades, los resultados de las próximas elecciones presidenciales a disputarse en tres años.
¿Cuál es el reto para la comunidad internacional? Mostrar al menos “un poquito” del coraje que demostró Macri la semana anterior en su carta abierta a Nicolás Maduro. La desaprobación a las prácticas populistas radicales del Gobierno venezolano debe tomar fuerza, ya es tarde para apoyar al pueblo venezolano con firmeza. Es irrefutable que los hechos hablan más que las palabras, pero la comunidad internacional ni está haciendo, ni está diciendo nada que se traduzca en los cambios por los que claman los venezolanos dentro y fuera de las fronteras de ese país.

Alejandra Esquivel