Aspectos legales son clave para exportar a Centroamérica
“Hay que perder el miedo a exportar, Centroamérica es una buena región para comenzar a hacerlo”, dijo Henry Rodríguez, experto en derecho comercial de Nassar. Esteban Monge/La República
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Centroamérica se ha convertido en el primer destino para las empresas nacionales que buscan exportar; no obstante, aspectos legales como contratos, registros comerciales, patente de marca y etiquetado de producto son clave para lograr una gestión exitosa.

El istmo ofrece oportunidades para los pequeños negocios en crecimiento; de hecho, sus compras alcanzaron los $2,3 mil millones en 2016, convirtiéndose en el tercer mercado en importancia para el país, detrás de Norteamérica y Europa.

Contar con asesoría jurídica preventiva es el paso más importante antes de iniciar contactos comerciales en el exterior, ya que el empresario debe asegurarse de que su marca esté protegida para evitar que terceros lucren con ella sin consentimiento.

Lo primero que un empresario debe hacer es analizar las condiciones económicas de cada país y registrar su identidad comercial en el que quiere exportar; esta es una acción obligatoria y relativamente sencilla.

Una vez realizado este paso, es importante definir qué modelo de negocio aplicará.

El formato de venta directa, o aquel en el que se establece un punto de operaciones en el país elegido, es el más común para expandir un negocio, aunque conlleva costos que se deben tomar en cuenta.

Cada firma debe establecerse en el país de destino con una personería jurídica para que no haya contratiempos con responsabilidades patronales ni fiscales; bajo esta modalidad es muy frecuente que las compañías busquen un socio local que facilite la inserción en el mercado.

Con este último escenario, el representante o distribuidor, más que promover ventas directas a clientes puntuales, vía contrato comercializará y moverá el producto o servicio, buscándole oportunidades de negocio.

El ligamen comercial entre empresario y distribuidor es un aspecto que debe ser tratado con cautela.

“Las jurisdicciones centroamericanas representan una oportunidad de crecimiento importante, pero debe conocerse la legislación local que regula las relaciones de distribución y representación, y procurar que los contratos respectivos contengan las mayores protecciones posibles”, explicó Henry Rodríguez, experto en derecho comercial de Nassar Abogados.

Las cuestiones logísticas poseen también gran relevancia y por ende se debe considerar la protección del exportador frente al importador local, en cuanto al pago del precio del producto, en el supuesto de que se otorgue crédito para tales fines.

Además el exportador debe comprometerse a cumplir aspectos de calidad del producto, por ejemplo certificaciones de origen, fechas de entrega, etiquetado y permisos sanitarios.

Entre tanto, las autoridades costarricenses trabajan por mejorar los vínculos y la simplificación de trámites para negocios entre centroamericanos.

Una de las medidas más recientes para ello fue la entrada en vigencia del Acuerdo de Facilitación de Comercio, el cual pretende agilizar la entrada y salida de productos, registrarlos de manera más eficiente y combatir la mercadería ilícita.

“El objetivo es crear redes de negocios en las que todos ganemos; ahora tenemos más potestad para aplicar medidas que nos ayuden con ese plan”, comentó Jhon Fonseca, viceministro de Comercio Exterior.


 

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