Enviar
ASI LOS VIMOS
GAPARI

Navas: uno de los pocos que no naufragó; de cerca solo le cayó el gol, pero detuvo metralla lejana potente y bien enfocada.
Mora: desconocido; nada de aquel Heiner que picaba en ofensiva y subía y bajaba como un acordeón afinado. No tuvo presencia ofensiva.
Umaña: el jugador de mayor trabajo del seleccionado; si bien es cierto fue superado en un par de tramos, en el resto de las acciones defensivas anticipó con acierto.
Miller: una falta grave de desconcentración con sus compañeros de retaguardia en una acción de bola muerta, provocó el único gol del partido. Se quedó enganchado dentro del área y de eso se aprovechó Ruiz para liquidar a Navas. ¿No se hablaron los jugadores?
Oviedo: muy técnico a la hora de salir; son innegables sus condiciones para deshacer apuros, sin embargo no halló a nadie para el tránsito de la pelota a territorio enemigo. Entre él y Chiqui se dibujó un cráter.
Cubero: la presión de la cintura chapina lo lanzó atrás y fue aplastado por el medio campo local; en su zona fue superado totalmente por el habilidoso Pappa.
Barrantes: un par de remates lejanos sin el menor peligro y un deambular delante de la defensa sin sentido. El chapín Galindo le pasó por encima y nunca pudo con él.
Rojas: no fue carrilero, defensa, volante ni delantero; un poco de presión y marca asfixiante de Elías Vázques lo borraron del escenario.
Scott: el tener sentido del espacio, tema que escasea en el fútbol costarricense, le ha alcanzado a Erick para llegar a la Tricolor y ser titular a una semana de la eliminatoria. Analicen cómo estamos. Sigue jugando con todo en contra, pero señores, otros hacen menos que él.
Campbell: la Selección jugó tan mal que al joven goleador no le llegó nada y entonces los rivales no tuvieron ni que empujarlo y menos patearlo, tema prioritario de nuestra prensa toda la semana.
Brenes: tuvo la única ocasión clara de gol, tras recibir pase de Borges, pero remató al cuerpo de Jerez.
Borges: el equipo jugó un poco mejor con su ingreso; gran servicio al Chiqui.
Monge: fatal; desconcentrado y perdido.
Rodney: estuvo bien el rato que jugó; picó y distrajo adelante.
Sánchez: un par de intentos de asociarse con Castillo, muy tarde.
Castillo: dibujó sus toques en corto pero ya el partido era chapín.

Nota: apreciaciones del columnista, gracias a las transmisiones de los canales 6 y 7.
Ver comentarios