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Asegure alianzas exitosas

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¿Realmente conozco a quien será mi socio? ¿Es la persona correcta para aliarme? Antes de lamentarse, es mejor asesorarse. La globalización y la competitividad han promovido alianzas entre empresas y adquisición de nuevos negocios para poder seguir compitiendo en el mercado, pero este paso hacia el “matrimonio empresarial” debe hacerse con sumo cuidado para obtener beneficios y reducir el riesgo.
Hay evidencia de que el 50% de las alianzas fracasan, un 25% termina en punto de equilibrio y solo un 25% crea el valor esperado para los socios. El mayor reto se encuentra en la planeación y la ejecución de la toma de control de la empresa adquirida.
En una sociedad empresarial es esencial mantener presencia para evitar que un patrimonio absorba a los otros. A diferencia de cuando se adquiere una empresa, porque en este caso se obtiene el paquete accionario de control, sin la necesidad de fusionarlas.
La importancia de una asesoría al realizar estas sociedades, radica en el conocimiento adecuado con el que se debe proceder en la negociación. Si se trata de una negociación horizontal —donde se combinan sociedades porque sus servicios son similares—, vertical —en la que se combinan las empresas a lo largo de la cadena de valor—, o conglomerado, donde se combinan dos empresas de diferentes industrias.
Es en este punto, de entusiasmo por el cierre de una fusión o adquisición, cuando comienza la parte más crítica de una transacción: la toma de control del nuevo negocio. En esta etapa es cuando todas las pérdidas o ganancias suceden. La importancia de la integración post-transacción es tal que, sin importar el precio pagado, marcará la pauta de si el negocio será exitoso o no.
Durante mi experiencia como consultor en Invermaster he visto como muchas alianzas fracasan, debido a una deficiente comunicación entre los socios, en la integración de nuevos gerentes o simplemente porque se contaba con un optimismo exagerado de los beneficios y al final los resultados fueron muy lentos o no los deseados.
Para evitar que esto suceda es esencial definir las medidas previas del éxito, tenerlas monitoreadas y establecidas en un plan de integración, antes del cierre de la negociación.
El objetivo fundamental de una debida diligencia es la reducción del riesgo en el proceso de una fusión, adquisición o venta de una empresa, donde el 50% de las veces, la política y las emociones interfieren en el proceso de la decisión. Otro factor determinante en estos errores típicos es que no hay claridad de los próximos pasos a seguir después del cierre.
Invermaster recomienda dividir la integración en tres fases. Primero, el desarrollo de un Plan de Toma de Control, cuyo objetivo es comunicar la visión teniendo plenamente identificadas las actividades de alto impacto y las metas iniciales establecidas. Segundo, la Movilización del Equipo Gerencial, en donde se nombra al nuevo líder y se establece el equipo de transición. Tercero, la Ejecución de la Integración, en donde es crítica la implementación de sistemas de control y seguimiento del desempeño.
La experiencia cuenta, el comprador frecuente está más preocupado por lo que va a hacer con el negocio, que en el brindis y el apretón de manos el día del cierre de la negociación.
Invermaster es una empresa regional de banca de inversión, asesoría estratégica, finanzas corporativas y administración de fondos de capital privado con oficinas en Costa Rica, Guatemala y Miami.


Roberto Ponce Romay
Fundador Invermaster
[email protected]

www.invermaster.com

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