Aprobar la “viagra femenina” pesa más que sus riesgos
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Aprobar la “viagra femenina” pesa más que sus riesgos


La primera píldora para la falta de deseo sexual en las mujeres saldrá a la venta en los Estados Unidos luego de que el ente regulador decidiera que, pese a sus modestos beneficios y graves efectos secundarios, la droga valía la pena para hacer frente a un trastorno que no tiene otros tratamientos aprobados.
La Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en inglés) de los EE.UU. dijo el martes que los médicos tendrán que hacer un curso de capacitación para estar autorizados a recetar el Addyi de Sprout Pharmaceuticals Inc., que saldrá a la venta el 17 de octubre. Y las pacientes deberán firmar un formulario para confirmar que conocen los riesgos, que incluyen desmayos y extrema somnolencia.
Estas precauciones corresponden a una droga que en los ensayos clínicos demostró mejorar levemente el deseo sexual en las pacientes. Eso significa que Sprout, una empresa de capital cerrado, tendrá que convencer a los médicos de recetar Addyi y a las compañías de seguros de cubrir la píldora, que debe tomarse todos los días y costará entre $350 y $400 mensuales antes de estar cubierta por el seguro médico. Sprout espera que las aseguradoras ubiquen el fármaco en el renglón 2 o 3 de sus formularios con un copago de $30 a $75.
“Con cualquier tipo de medicación, uno siempre tiene que sopesar los beneficios y los riesgos”, dijo Holly Thacker, directora del Centro Clínico de Salud Femenina Especializada de Cleveland. “Sí, hay efectos secundarios. No constituyen un peligro para la vida y no están fuera de la norma de medicaciones de una clase similar” como los neurotransmisores para trastornos como la depresión.
En los ensayos clínicos, las mujeres que tomaron Addyi registraron un aumento medio de 0,5 a un evento sexual más satis  factorio por mes respecto de aquellas que recibieron un placebo. Las mujeres iniciaron las pruebas experimentando dos o tres eventos sexuales satisfactorios por mes. Algunas mujeres llegaron a experimentar de seis a ocho eventos sexuales más satisfactorios por mes, declaró Cindy Whitehead, la máxima responsable ejecutiva de Sprout.
La FDA había rechazado la droga en 2013 por sus escasos efectos pero luego debió enfrentar la reacción de médicos e investigadores que sostenían que el organismo tenía una actitud sexista. Las drogas para tratar la disfunción sexual masculina están muy difundidas desde que en 1998 se aprobó el Viagra de Pfizer, que generó $1.690 millones en ventas el año pasado.
A diferencia del Viagra, que ayuda a los hombres que quieren mantener relaciones sexuales a tener una erección aumentando el flujo de sangre al pene, el Addyi busca alterar la química cerebral de las mujeres para que el sexo les resulte más apetecible. La droga incide en neurotransmisores como la dopamina y la norepinefrina que el cerebro emplea para transmitir información y puede afectar el estado de ánimo. Las drogas antidepresivas utilizan mecanismos similares.
El Addyi, también llamado flibanserina, está aprobado para las mujeres que han recibido un diagnóstico de trastorno de deseo sexual hipoactivo, una caída de la libido que provoca estrés. Whitehead dijo que los médicos quedarán autorizados a recetar la droga después de mirar un video en línea.

Bloomberg

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