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Telcos iniciarían servicio en menos de 60 días
Apertura celular ya está aquí
Movistar arrancó campaña para dar a conocer marca
Claro cuenta con tiendas en centros comerciales

Las señales anuncian lo que desde octubre de 2007 se había pronosticado… la apertura celular ya está aquí.
Cuatro años después de la aprobación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (Cafta), las dos empresas que concursaron por un grupo de frecuencias celulares en el país América Móvil de México y Telefónica de España alistan los últimos detalles para su llegada, estimada de 30 a 60 días.
En ese sentido existen ya varios signos en el mercado que delatan su presencia, a pesar de que las nuevas operadoras aún tienen retos, especialmente en infraestructura.
Su inminente llegada estará acompañada del desafío que representa posicionarse en el mercado local, pero también de un eventual impacto para el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
Así, en el caso de los signos que evidencian la cercanía de la competencia, el más reciente fue el mostrado por Telefónica, la cual arrancó desde la semana anterior su primera campaña publicitaria, enfocada prioritariamente en dar a conocer su marca Movistar, a través de mupis, redes sociales y medios de comunicación.
En un recorrido hecho por LA REPUBLICA, se confirmó la presencia de unos 60 mupis de la marca, en el casco urbano.
Otra señal es que la firma solicitó a la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) la numeración telefónica con la cual ofrecerá servicios celulares. Este proceso, en promedio, podría tardar menos de mes y medio, y cuando la reciba podrá salir al mercado.
“Luego de estar lista la etapa de pruebas de la red, vendrán las pruebas de los sistemas internos de la compañía, de cara al lanzamiento”, dijo la semana anterior a LA REPUBLICA Jorge Abadía, director país de Telefónica.
Por su parte América Móvil que trabaja con la marca Claro acaba de firmar el contrato de tarifas con el ICE, lo cual le garantiza pedir la numeración de cara a su lanzamiento.
Aunque no ha salido al mercado con una campaña publicitaria, Claro tiene camino adelantado en otras áreas de negocio, como el alquiler de espacios en centros comerciales.
Posee espacios en Terramall, Multiplaza Escazú, Paseo de las Flores y Plaza del Sol, entre otros. En algunos de ellos tendrá competencia directa de Movistar que cuenta con espacios en centros comerciales y cabeceras de provincia.
Asimismo, Claro negocia con agentes autorizados; es decir, distribuidores privados que tendrán licencia para vender planes de la empresa.
En cuanto a los retos de las privadas, el principal ha sido la construcción de torres, donde aún hay trabajo por hacer. Estas son necesarias para garantizar la cobertura celular en el mayor territorio posible.
“En las obras de infraestructura vamos invirtiendo y trabajando fuerte, pero sí seguimos con permisos muy atrasados, y, lo más complicado, municipios sin definir sus reglamentos para la construcción”, dijo a LA REPUBLICA Ricardo Taylor, gerente de América Móvil en el país.
Ante ello, las empresas han optado por dos soluciones alternativas.
La primera es el alquiler de torres a terceras empresas, y la segunda la instalación de radiobases móviles, las cuales se instalan sobre camiones y solo requieren permisos de Salud para operar.
Estas últimas se ubicarían temporalmente en sitios con huecos de señal, mientras se resuelven los problemas de permisos.
El segundo gran reto cuando ya comiencen a operar será el de romper con la hegemonía que hasta ahora ha tenido el ICE como operador monopólico. La institución contabiliza en la actualidad unos 2,7 millones de clientes celulares, ahora bajo la marca Kölbi.
Para ello, tanto Movistar como Claro pretenden a estos clientes con precios más competitivos y servicios de valor agregado.
Por ejemplo, Claro podría ofrecer su servicio de televisión a través del móvil mientras Movistar promete planes dirigidos a segmentos específicos, como el de las pequeñas y medianas empresas.
Aunque en teoría existe un gran espacio para que los nuevos operadores busquen su consolidación en el país, su llegada traería un impacto para el ICE.
Al menos la mitad de los clientes del Instituto estarían dispuestos a probar suerte con alguna empresa de la competencia, según un estudio de la Universidad Nacional a principios de año.
Asimismo el ICE tendrá que ir aumentando paulatinamente sus gastos en comercialización y mercadeo para tratar de mantener la fidelidad de sus clientes.
Si esto no deriva en más ingresos, debido a la pérdida de clientes en servicios como el roaming, la sustitución de telefonía fija por móvil y las pocas opciones de subsidiar precios al consumidor, el Instituto podría verse en problemas financieros en menos de cinco años, de acuerdo con proyecciones de Signals Telecom Consulting.
Luis Valverde
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