Macarena Barahona

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Sábado 24 Noviembre, 2012

Creo que es nuestro deber como universitarios y ciudadanos investigar y conocer, las rutas de nuestro andar como Patria


Cantera

Antonio Saldaña, Cacique de la dignidad

Los costarricenses nos caracterizamos por saber muy poco de los indígenas. De nuestros coterráneos casi nada, de los indígenas del siglo XIX, nada, y de los siglos anteriores perturbadoramente nada.
En la Escuela de Estudios Generales de la Universidad de Costa Rica, se exhibe la exposición elaborada con prolijidad histórica y celo ciudadano por los funcionarios del Centro de Patrimonio Cultural y del Museo del Banco Central, Fernando González y Patricia Fernández.
Esta exposición nos retrata un personaje de nuestra historia patria: don Antonio Saldaña, conocido como el último Rey de Talamanca, El Cacique que muere defendiendo la soberanía de los territorios de nuestra patria.
Esta exposición vale la pena conocerla, nos desarrolla la historia de estos acontecimientos de sucesos donde la muerte, el asesinato y la traición hermana a los líderes indígenas a través de los siglos.
Creo que es nuestro deber como universitarios y ciudadanos investigar y conocer, las rutas de nuestro andar como Patria.
De los diversos caminos que conforman nuestra identidad, conocer las luchas indígenas, desde el pasado lejano, como de las precolombinas ciudades borucas, que lucirán con su luz propia, cuando el Valle del Diquis y sus esferas, sean declaradas patrimonio de la humanidad.
Conocer las luchas por la resistencia ante la esclavitud, el vasallaje, el reparto, el mestizaje del Imperio español, siempre entendiendo que eran parte —como mercancía— de los intereses de los colonos. Siglos de resistencia, de levantamientos e insurrecciones.
El Cacique Presberi en nuestro álbum de héroes guarda su sitial de honor, el último cacique antes de la independencia, en liderar la última batalla en la época colonial en defensa de su pueblo y sus tierras, Indómito y libre vivió y murió.
En 1710 las autoridades españolas ejecutan al Cacique Presberi, dos siglos después en 1910 Antonio Saldaña es envenenado por las mismas fuerzas humanas que consideran a la población indígena como objetos que se pueden usufructuar.
Toman sus vidas, sus tierras, su naturaleza, su pasado, su herencia y su futuro.
Conquista, colonia, Vida republicana, siglos que transcurren con el mismo paradigma de la desigualdad, de nuestra ignorancia, del despojo.
Nos toca como universitarios y costarricenses abrir nuestra conciencia, aprender de sus culturas y sobre todo solidarizarnos en sus perennes luchas por la soberanía de sus tierras, y por mejorar su calidad de vida y por la defensa y respeto de sus derechos.

Macarena Barahona