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ANP dice que “todo depende de Hamás”

Reacciones contradictorias sobre acuerdo de Yemen, se deben a que este podría socavar la negociación con Israel

Ramala
EFE

El ministro de Información de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Rial Malki, dijo ayer que, tras el acuerdo de reanudación del diálogo entre facciones palestinas, “todo depende del grupo (islamista) Hamás”, que controla Gaza.
La declaración de Malki alude a que Hamás debe ceder el control de la franja de Gaza, tomada por la fuerza en junio pasado, y se produce después de que representantes de Hamás y de Al Fatah, mayoritarios en la ANP, acordaran ayer en Saná reanudar el diálogo el próximo cinco de abril en los territorios palestinos, en base a la iniciativa yemení para la reconciliación entre ambos grupos.
La propuesta fue presentada el pasado enero por el presidente de Yemen, Ali Abdulah Saleh, y en ella destaca la celebración de elecciones anticipadas y el reinicio de las negociaciones entre las dos facciones sobre la base de los acuerdos entre ambas de El Cairo (2005) y La Meca (2007).
En una conferencia de prensa celebrada ayer en la ciudad cisjordana de Ramala, Malki precisó que el Gobierno de la ANP está de acuerdo con el escrito rubricado el domingo y que sus funcionarios están a la espera de recibir instrucciones del presidente y líder de Al Fatah, Mahmud Abás.
Las declaraciones del ministro de Información contrastan con las hechas previamente por el funcionario de Al Fatah y líder del equipo negociador palestino con Israel, Ahmed Qurea, quien dijo que la rúbrica del acuerdo de Saná se debió a un “malentendido”. La declaración para la reanudación de las conversaciones fue firmada por un destacado representante de Hamás, Musa Abu Marzuk, y el viceprimer ministro palestino, Azam al Ahmad.
“El presidente Abás se encontraba muy ocupado acogiendo al vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, y Azam intentó muchas veces contactar con él (Abás), pero no pudo encontrarlo. Las conversaciones se encontraban en su recta final y el tiempo apremiaba”, declaró ayer Qurea a la prensa en Ramala.
El propio Azam al Ahmad protagonizó el domingo un encendido debate con el asesor presidencial palestino Nemer Hamad en un canal de noticias árabe, pues éste último lo acusó de firmar el acuerdo sin contar con el visto bueno de Abás.
Analistas políticos señalan que las reacciones contradictorias sobre el acuerdo de Yemen, por el que Al Fatah retomaría el diálogo con el movimiento Hamás después de nueve meses, se deben a que este hecho podría socavar el proceso negociador en curso entre la ANP e Israel iniciado en noviembre en la Cumbre de Annapolis (Estados Unidos).
Otro líder de Al Fatah en Cisjordania, Muhamad Eshtayia, calificó el acuerdo de Yemen de “muy importante” y aseveró que Hamás debe “comenzar a trabajar sobre el terreno para regresar a la situación anterior a la toma de Gaza”, el pasado junio.
El acuerdo de Yemen contempla la reanudación de los contactos para la creación de un Gobierno transitorio de Unidad Nacional y la reconstrucción del aparato de seguridad palestino sobre una base nacional, que era la situación previa a la toma por Hamás de la franja tras expulsar de ese territorio a la fuerzas leales a Abás.
Eshtayia también manifestó que la convocatoria de nuevas elecciones es “el único camino para salir de esta situación de división política” entre los palestinos.
El titular de Información palestino insistió en que la ANP prepara los detalles para la reanudación del diálogo con la facción rival de Hamás de cara a la cumbre de la Liga Árabe, que se celebrará el próximo fin de semana en Damasco.
Malki reveló, por otro lado, que en los próximos días el primer ministro palestino, Salam Fayad, celebrará una nueva reunión con el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, en la que es previsible que se analice la situación en Cisjordania y Gaza, así como el diálogo inter-palestino.
“Los israelíes han arrestado este mes a más de 83 personas en Cisjordania y han erigido 87 nuevos puestos de control” en ese territorio, dijo el funcionario.
En una visita a un puesto de control en Cisjordania, Barak aseveró ayer que, de momento, no tiene intención de desmantelar ninguna barrera militar en ese territorio, pese a que se comprometió hace meses ante la secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice, a remover decenas de estos puestos.
“No creo que nada de lo que haya sucedido en Yemen requiera una respuesta de nuestra parte”, afirmó Barak, antes de subrayar que la posición de Israel es “conocida por todos”, de no mantener diálogo directo con Hamás.
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