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Amigos de siempre

El escritor Rodolfo Arias habló con MAGAZINE sobre su novela “Te llevaré en mis ojos”, dedicada a quien fue Jefe de Redacción del periódico LA REPUBLICA, Franklin Herrera

Carolina Barrantes
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¿Por qué dedicó el libro a don Franklin Herrera, quien fue jefe de redacción de LA REPUBLICA?
El libro es autobiográfico. Franklin y yo fuimos amigos de barrio, de universidad, de paseos y militancia en la época en la que se desarrolla la historia. El está presente en el libro, porque me acompañó mientras lo redacté y lo leyó antes de fallecer.
Su forma de ser y pensar están presentes en varios personajes de la novela, por lo que también en la trama está vivo.

¿Cuál personaje se asemeja a don Franklin?
Uno en particular, pero preferiría no decirlo.

¿Qué queda de la “generación de Alcoa”?
Mucho. Algunos se han dedicado a la literatura con base en nuestra historia; otros se han concentrado en la música como Manuel Monestel, mientras que algunos se han dedicado al periodismo o a la pintura. Lo importante es que todos tratamos de transmitir la ilusión de un mundo mejor, y de una sociedad más justa.

¿Empleó el tema del amor como pretexto para narrar la época de las revoluciones?
No, de ninguna manera; los temas van complementados. Las revoluciones son un acto de amor, así que junto con el contexto de la amistad, se unen y mezclan naturalmente, en un solo espacio narrativo.
La novela se inspira en una época que tuvo muchas características particulares e históricas como las revoluciones chilena y nicaragüense, la cual yo viví a plenitud.

¿Qué tienen en común “Te llevaré en mis ojos” con sus dos novelas anteriores”?
Se relacionan en que están escritas en un español propio del costarricense, según el estrato social al que pertenece cada personaje; no obstante, a diferencia de “El emperador Tertuliano” y “La legión de los superlimpios”, no usa varios dialectos, sino que es más flexible.
También son similares en que tratan los temas de la amistad, el amor y la solidaridad, y debido a que se basan en hechos que he vivido o visto, por lo que siempre estoy dentro del texto.

El lenguaje familiariza más a las personas con la temática, a pesar de la época en que se desarrolla en su mayoría.
Sí. En el caso de “El (emperador) Tertuliano” que escribí a finales de los años 80, maneja el pachuco de estratos más bajos, y hasta tiene expresiones que se utilizaban en La Reforma; mientras que en “Te llevaré en mis ojos” el lenguaje es para jóvenes y universitarios en estratos diferentes.
Este lenguaje popular, más la temática de construir un mejor país, son lo que vuelven actual a cada una de las novelas.

En cuanto a su escritura, ¿por qué emplea pocas comas y puntos en su escritura?
Traté de ser más estándar en el texto de la nueva historia, que en las anteriores. El único fin de mi forma de redactar, es expresar la historia amena y balanceada, para que resulte atractiva para el lector sin distingo de edad. Soy espontáneo, no tengo una escuela o estilo en particular.

¿Se identifica con algún personaje de la obra, tal vez José Luis, por su carisma e ideales?
Me identifico con todos; en el caso de “José Luis”, porque es revolucionario; en el de “Rodrigo”, debido a que es el más abierto en sus ideales, y con “Gonzalo”, por el cambio que da su vida durante la trama. En general, el contexto de lucha por un futuro mejor, con ideales sanos, hace que cada personaje tenga un poco de mí.

¿En qué trabaja en la actualidad?
En una nueva novela que retratará la odisea que vive la mujer en la sociedad actual, que se caracteriza por ser machista e injusta con ellas. La trama se inicia en Puntarenas y Guanacaste y culmina en San José, y en ella trataré mujeres de todos los estratos sociales.

¿Va a tener algún acontecimiento histórico como parámetro?
Va a ser más cercana a la actualidad que mis trabajos anteriores, pero también sus raíces se remontarán a la sociedad de hace 40 ó 50 años.
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