Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Martes 12 Agosto, 2014

Solo sí todos nos involucramos podremos sacar a esta nave del atascadero en que está


Trotando Mundos

AMCHAM en busca de una elusiva Competitividad


La inversión extranjera en Costa Rica podría haberse multiplicado para beneficio de todos los costarricenses, si no fuera porque ha debido soportar seria resistencia debido a taras que ha costado mucho eliminar y que nos han impedido marchar a paso más rápido.
Nos referimos en particular a la creencia silenciosa de que es problema de la inversión extranjera y la resultante exportación, esas aortas por la que transitan hacia el país las divisas extranjeras (en nuestro caso en su mayoría dólares norteamericanos) provenientes de la riqueza de otros países, el aceptar o no nuestras muchas veces absurdas condiciones.


Y con eso dejamos a medias lo de la concesión pública y tantas otras cosas que se podrían hacer con fondos extranjeros que no imponen deuda.
La gran tara que hemos vivido quienes crecimos en la segunda mitad del Siglo XX es la de que los inversionistas extranjeros están haciendo fila en Miami para venirse a Nirvana, les pongamos los obstáculos que les pongamos. Esa candidez no basta hoy ante los ojos del mundo. Ahora lo que cuenta es el valor agregado de sacar la producción de las grandes urbes desarrolladas y llevarla a un país que disponga de condiciones favorables, especialmente costos. 
Esa inversión y su producción son las válvulas del verdadero crecimiento de un país pequeño, pues con éstas se trasciende por muchísimo el escuálido mercado nacional que, aunque indudablemente valioso, jamás permitiría un desarrollo a país de primer mundo.
Pero esa competitividad solo se logra sí ofrecemos mejores condiciones que las de la competencia.
El crecimiento bucólico de la primera mitad del siglo pasado, con carretas pintadas y caballos llevando urgentemente la leche a las casas, aunque es el antaño que algunos parecen añorar, ya no da en el hogaño.
Tenemos una población en crecimiento exponencial a la que debemos educar, emplear, sanar y brindar mejores condiciones de vida.
De ahí los problemas se van sofisticando, influenciados por grupos con intereses contrapuestos a los del país, ya sea por gollerías establecidas (sindicatos del Estado) o por el móvil político de dañar al país para recoger los sobros y llevárselos al albor “bolivariano” (no nos cansamos de pedirle disculpas a Bolívar).
En un esfuerzo por brindarle a todos los costarricenses un foro adonde debatir estos conceptos y otros más desarrollados, la cámara que nos honramos presidir creó hace unos años un foro llamado la Cumbre de la Competitividad AMCHAM, este año en su quinta versión. Tendrá lugar el 20 de agosto en el Hotel Intercontinental y su objetivo es buscar el consenso entre los diferentes actores nacionales para lograr un plan verdaderamente nacional de progreso, siempre y cuando quienes tengan intereses contrapuestos a los de la patria no lo impidan.
Con este fin se ha invitado a un expositor de la talla de William Eggers, autor de “The Solution Revolution” , quien junto a otros expertos de talla internacional traerán a la atención de los asistentes las técnicas modernas de crecimiento que podrían elevarnos al nivel que merecemos. El señor Presidente de la República nos ha ofrecido aportar sus valiosos conceptos al diálogo.
Creemos que es importante que todos asistamos a este ya bien desarrollado foro, en el que quien lo desee podrá aportar sus ideas y comentarios en pro del bienestar del país.
Solo sí todos nos involucramos podremos sacar a esta nave del atascadero en que está.
La Cámara Costarricense-Norteamericana de Comercio se vestirá de gala para recibirnos a todos.

Humberto Pacheco A.
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