Foto 1
Enviar

Alivio brasileño sería efímero conforme todo apunta a debilitamiento del real

 La promesa que hizo Alexandre Tombini de usar todas las herramientas disponibles para controlar la volatilidad del real brasileño proporcionó el jueves un respiro a una moneda asediada. Estrategas de Citigroup Inc. y Standard Chartered Plc dicen que no bastará para calmar los mercados.
Las declaraciones del presidente del banco central contribuyeron a que el real llegara el jueves de un bajo nivel récord al mayor aumento en siete años al aumentar el jueves 5,8%.
De todos modos, la moneda ha bajado 9% en el último mes, más que cualquier otra moneda de mercados emergentes.
Los inversores, por su parte, se preparan para mayores problemas al dudar de que el gobierno pueda apuntalar su presupuesto y sacar a Brasil de lo que se pronostica será su peor recesión desde la década de 1930.
La caída del real ilustra la pérdida de confianza en Brasil y motivó los intentos de Tombini de calmar a los inversores en una sorpresiva conferencia de prensa, un día después de que el banco central dijera que vendería nuevas permutas cambiarias para respaldar el real por primera vez en seis meses.
Los derivados de monedas indican que los inversores apuestan a mayores declinaciones conforme a la presidenta Dilma Rousseff le cuesta obtener apoyo para sus propuestas de recortes del gasto y aumentos de impuestos que su gobierno sostiene son necesarios para evitar nuevas rebajas de la nota crediticia en territorio basura.
“No creo que puedan hacer nada por frenar el mercado”, dijo desde Nueva York Christian Lawrence, un estratega cambiario de Rabobank. “No hay banco central en el mundo que pueda defenderse contra esta liquidación”.
Luego de que Standard Poor’s rebajara la nota del país a basura este mes, la volatilidad implícita a un mes del real experimentó el mayor incremento entre los mercados emergentes.
Las tasas de interés locales subieron debido a las apuestas a que el banco central tendrá que elevar los costos crediticios para poner freno a la inflación, que duplica el objetivo de las autoridades.
El riesgo de los bonos es el mayor desde octubre de 2008, y las permutas de riesgo crediticio a cinco años han subido más de 1% desde la rebaja de la calificación, a 4,76 puntos porcentuales, sólo por detrás de Venezuela entre la deuda soberana de las Américas.
Brasil se encuentra en problemas en un momento sombrío para los mercados emergentes.
Las monedas de los países en vías de desarrollo se negocian al nivel más bajo desde por lo menos 2008, mientras que el rendimiento que los inversores exigen para tener bonos de mercados emergentes es el más alto desde 2011 en un contexto de temor a que la desaceleración en China afecte el crecimiento global, precisamente en momentos en que un posible aumento de la tasa de interés en los Estados Unidos hace que el capital rehúya los mercados más vulnerables.

Bloomberg

Ver comentarios