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Lunes, 10 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


Alianzas para segunda ronda

Luis Alejandro Álvarez [email protected] | Miércoles 21 marzo, 2018


Alianzas para segunda ronda

Al acercarse la fecha de la nueva elección hemos sido testigos de cómo algunos miembros de los partidos que no participan van sumando apoyo a las campañas de alguno de los candidatos.

En el bando de Fabricio se recibió apoyo de personas provenientes de Liberación Nacional, Unidad Social Cristiana, Movimiento Libertario, entre otros.

En el bando de Carlos, se cuenta con apoyo de personas, igual provenientes de diversas corrientes, pero la que más ha llamado la atención es el apoyo, y el acuerdo, firmado con don Rodolfo Piza, que le ha sumado importante presencia mediática, aunado a que el excandidato se ha dado a la tarea de acompañarle en visitas a comunidades y conferencias de prensa.

Se fortalecen Restauración Nacional y Acción Ciudadana, en un campo como el económico, donde quedaron desnudos ambos de la falta de equipo de que adolecían, resurgiendo ahora las propuestas económicas, tema con importancia de primer orden, ante la delicada situación fiscal.

Ambos candidatos han moderado un poco su discurso, para Carlos ya el PUSC y el PLN no parecen ser los partidos que tienen, según sus palabras, la corrupción institucionalizada; y Fabricio y sus vicepresidentes firmaron un compromiso antidiscriminación y de respeto a los derechos humanos, a instancia de jóvenes de otras banderas que le han dado el apoyo.

Ajustes se han dado en sus posiciones, lo cual es sano para la democracia, pues así amplían posibles simpatías de los sectores que no les favorecieron con el voto el 4 de febrero, y el vencedor tiene la obligación de ser el presidente de todos los costarricenses, sin excepción alguna.

Las alianzas políticas, así como los pactos entre partidos y líderes son saludables, y son la esencia de la democracia.

Esa cultura de pactar y llegar a acuerdos enaltece la democracia y la fortalece.

No podemos seguir satanizando los acuerdos a que han llegado los dos candidatos, y descalificarlos o criticar a quienes los suscriben.

No se vale a estas alturas decir que son ferias de empleo que hacen los que están en la acera de enfrente.

Costa Rica necesita esos acuerdos. Son indispensables para lo que viene luego de la elección.

En la semana y media que nos separa de la elección, con el impasse que nos impone la Semana Santa, nos queda meditar el voto, confirmar por quién sí, o por quién no votar, o incluso decidir si votar nulo o en blanco, estas dos últimas siendo un medio de indicar protesta si no gusta ninguno de los candidatos.

Lo que no podemos cuestionarnos es si cumplimos, o no, con el deber de acudir a ejercer el derecho al voto.

La Patria está primero, y deben prevalecer los intereses nacionales sobre los intereses personales y partidarios.

En esta elección en particular, más que nunca antes, nos corresponde asumir las responsabilidad como ciudadanos y no faltar a ejercer el voto.

No nos ausentemos de las urnas, de ser necesario ajustemos nuestros programas de vacación para estar cerca de nuestros distritos electorales ese Domingo de Resurrección.