Logo La República

Sábado, 19 de septiembre de 2020



NACIONALES


Agua: turbio futuro

Luis Valverde [email protected] | Martes 11 diciembre, 2012



Fugas y robos amenazan el servicio

Agua: turbio futuro

Inversión ha sido ineficiente hasta ahora


El desperdicio, el robo y la ineficiente inversión en los viejos acueductos del país, amenazan con que el agua no alcance para todos en el futuro.
En el caso del desperdicio, se calcula que la mitad del agua que sale de los principales pozos y acuíferos del país se desperdicia.
Esto debido a la forma deficiente del cobro del agua, así como a la gran cantidad de fugas que se producen en viejas tuberías,

En lo que a las tarifas se refiere, actualmente una persona que gasta un metro cúbico de agua, paga lo mismo que quien gaste 15, alrededor de ¢8 mil. Esto es un alto incentivo para utilizar cantidades excesivas.
En cuanto a las fugas, se trata de las tuberías que en algunas zonas datan de hace décadas, así que hay rupturas frecuentes, incluso en los tubos madre, que transportan el agua a una población.
Fuera del Area Metropolitana las averías prácticamente se duplicaron en el último año, especialmente en líneas de distribución y tubos madre, según la Contraloría.
El problema es que el tiempo promedio de atención de las fugas ronda una semana.
En momentos en que las fuentes son limitadas y existen pocas opciones de aumentar la producción de agua potable, el desperdicio podría generar que el abastecimiento no alcance para todos, sobre todo si se toma en cuenta que cada día hay más gente que necesita más agua, según la preocupación de la Contraloría.
Otro problema es el robo del líquido a través de conexiones ilegales, en parte de miles de hogares piratas, que conectan la tubería de la habitación al tubo que pasa por la calle, “brincándose” el medidor.
Por su parte, el AyA no tiene suficientes recursos, para contrarrestar esta práctica.
Peor aún, el intento de colocar medidores, o eliminar las tuberías ilegales, genera una oposición vecinal, incluso mediante protestas.
“Hace unos días tuvimos una protesta fuerte en Alajuelita... nos hemos encontrado sectores peligrosos donde solo con policía podemos entrar”, dijo Eduardo Lezama, subgerente de AyA.
La tercera amenaza es en relación a las inversiones. En 2007 por cada colón invertido era posible producir 52 litros de agua potable.
Ahora, con ese mismo colón, la producción bajó a 44 litros, debido en gran parte a una difícil situación: el AyA y las demás empresas que proporcionan este servicio, gastan tanto en arreglar las fugas, causadas por el deterioro de los tubos, que no tienen con qué invertir en nuevas instalaciones.

Luis Valverde
[email protected]

 





© 2020 Republica Media Group todos los derechos reservados.