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Domingo, 16 de mayo de 2021



NOTA DE TANO


Abrazos permitidos y abrazos sancionados

Gaetano Pandolfo [email protected] | Martes 27 abril, 2021

Oscar E.Granados casi se lleva a Colindres para la casa

Hay un dicho que dice: “o hay pa’ todos o hay patadas”.

Siento que calza bien con las ocurrentes decisiones de la UNAFUT o de la Comisión de Arbitraje, que sanciona económicamente a los clubes cuyos jugadores se abrazan al festejar un gol, por aquello de la pandemia, pero se hace de la vista gorda, con los efusivos abrazos de los jugadores, a la hora de defender o atacar un tiro de esquina.

Después de observar por la televisión, los apretados abrazos entre Oscar Esteban Granados y Daniel Colindres y Keyner Brown y Aubrey David, mínimo pondríamos a estos futbolistas en cuarentena. Fue impresionante mirar los dos brazos de Granados, cómo amarra a Colindres e igual Brown con David, a vista y paciencia del árbitro Allen Quirós.

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Por contactos mucho menos efusivos y grotescos que estos, los clubes han tenido que cancelar sumas millonarias cuando los jugadores festejan un gol, de ahí la falta de equidad en idéntica situación.

Y regresando a los tiros de esquina en nuestro campeonato: ¡qué cosa más grotesca, repulsiva, antihigiénica, atentado a la vista y al juego limpio, mirar cómo los jugadores se empujan, se agarran, se abrazan, se amarran, se “madrean”, se dan de codazos, en un espectáculo indecente que miles de niños observan por la televisión!

Cuándo tendremos árbitros con agallas, que sepan aplicar las reglas y que en lugar de llamar a los agresores a una tibia conversación advirtiéndoles de nada, sancionen penales y expulsen, dado que es lo mismo agarrar a un delantero en fuga dentro del área, clara falta de penal, que amarrarlo y atenazarlo para evitar que remate en el tiro de esquina.

Cuando nuestros árbitros empiecen a expulsar jugadores por estas agresiones físicas dentro del área, puede que mejore el espectáculo.

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Y, hablando de mediocridad, la retrata el hecho matemático de que el Saprissa, a pesar de haber ganado solo un partido de los últimos ocho, sostiene el tercer lugar de la clasificación. Ninguna escolta del Monstruo, ha tenido la capacidad y menos la calidad, de sobrepasarlo en las últimas tres fechas del Clausura, con todo el escenario favorable para hacerlo.

Limón, Cartaginés, San Carlos y finalmente Jicaral, aritméticamente pudieron haber dejado botado al Saprissa, pero la falta de clase y la irregularidad tan propia de nuestro torneo de quinto mundo, les impidió dar el salto. Todos estos males se le pegan luego a la Selección Nacional.

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