Enviar
Balazos, pedradas y quemas en madrugadas
Violencia en Limón maniata a policías

Actos no tienen relación con huelga, defiende sindicato

Limón se ha convertido en el escenario de una cruda batalla entre turbas y la policía durante las últimas madrugadas.
Grupos organizados han tomado el control de barrios al grado que han llevado a la Fuerza Pública a dar marcha atrás en algunos casos.
Balazos, pedradas, y hasta la quema de un furgón cargado de banano son algunos de los actos de vandalismo que se han registrado en las últimas madrugadas.
La policía estudia si los disturbios tienen relación con la huelga a la que se acogieron los muelleros del Caribe.
Sin embargo, ayer José Luis Castillo, del sindicato portuario, desligó los actos de violencia de la protesta que tienen contra el gobierno.
Pese a los actos de las dos últimas madrugadas, hasta ayer en la mañana no se reportaba ningún deceso en los enfrentamientos.
Extraoficialmente se hablaba de dos personas heridas, pero no fueron confirmadas en el área de emergencias del hospital Tony Facio.
Los disturbios son ocasionados por varios grupos organizados dispersos por los principales barrios del centro de Limón.
Los Cocos, Cieneguita y Roosevelt es donde se han presentado los principales brotes de violencia.
En la madrugada del viernes, por ejemplo, una turba de jóvenes cerró la ruta 32 a la altura de Los Cocos tras quemar llantas en media calle.
El movimiento se calentó cuando entró el primer contingente de policías al grado que se escucharon ráfagas de detonaciones.
Al menos en cuatro ocasiones debió llegar la Fuerza Pública a levantar las barricadas que colocaron los incendiarios en media calle.
En ese punto las turbas lanzaron piedras a cuanto vehículo se desplazara por la ruta 32. Al menos seis autos y un bus de la ruta a Moín fueron alcanzados.
Paralelamente, en Cieneguita se daba la quema de un contenedor cargado de banano en media vía pública, cerca del aeropuerto.
En esa comunidad se dio el bloqueo de al menos seis tramos de la carretera que lleva hacia la comunidad de Puerto Viejo.
Tal era la violencia en la zona que la policía acordó no ingresar a ese barrio a levantar el movimiento para proteger la integridad de los oficiales.
Para atender la violencia que se presenta en Limón, la policía requirió el refuerzo de tres contingentes que se desplazaron desde el Valle Central.
Pese a ello los operativos se concentraron en evitar que las turbas ingresaran al casco comercial de Limón por temor a saqueos y a mantener abierta la ruta 32.
Estamos sorprendidos del alto grado de violencia de estos movimientos, dijo Pablo Bertozzi, subdirector de la Fuerza Pública.
El levantamiento del contenedor bananero se dio con los primeros rayos del sol, rodeado de un amplio operativo policiaco.
Aparte de las pérdidas que sufrió la empresa Chiquita, dueña del contenedor incendiado, hubo otros daños.
Con un ataque a pedradas una ambulancia de la Cruz Roja perdió uno de los espejos, además una sede de la Benemérita Institución presenta orificios de balas.
Otro brote de violencia se presentó pasada la 1 a.m. en barrio Roosevelt, cerca del hospital.
Arboles, llantas, papel y hojas secas aún estaban encendidas en media calle a la mañana siguiente, corroboró un equipo de LA REPUBLICA.
Aunque consideró prematuro dar un criterio, Bertozzi dijo que analizarán si el vandalismo tiene relación con la huelga portuaria.
Independientemente del origen de los disturbios, tenemos que estudiar las causas de la violencia con que actúan estos grupos, dijo el subjefe policial.
Lo que más preocupa a la policía fueron las detonaciones que se dieron en las trifulcas contra la policía y la poca edad de los manifestantes.

Danny Canales
[email protected]

Ver comentarios