Enviar
Sábado 24 Mayo, 2014

Tanto los que votaron por don Luis Guillermo, como aquellos que no lo hicieron, hoy piensan que es un buen hombre, inteligente, honesto y humilde, que hará un buen Gobierno


Una oportunidad para rescatar la confianza

A mediados de la década de los años 70 los alumnos de quinto año de un colegio capitalino, describieron a uno de sus compañeros, cómo “el alumno más destacado” del grupo, quien fue un compañero serio cuyas ideas ayudaron a los demás a meditar bien antes de actuar.
Más adelante decían, “Luisgui significa para nosotros lo que pudo significar una sonrisa para un niño triste. En su camino por la vida y a pesar de que es tan joven ya ha escalado mucho, nunca ha tenido una mala cara para nadie y siempre humilde”.
Así veían en aquel entonces sus compañeros a don Luis Guillermo Solís, y así vemos hoy en día los costarricenses a nuestro Presidente.
Posteriormente, muchas personas influyeron en la vida del joven politólogo. Uno de ellos fue don Rodrigo Madrigal Nieto, uno de los mejores cancilleres que hemos tenido, con quien trabajó muy de cerca, ni más ni menos que en el Plan de Paz para Centroamérica.
Esas virtudes, que con el pasar del tiempo crecieron, y a las cuales se les unieron un gran conocimiento, experiencia, y madurez, fueron las que lograron que el pasado 6 de abril, nuestro pueblo lo eligiera abrumadoramente, obteniendo la cantidad más alta de votos que ningún otro Presidente haya logrado.
Al Presidente no le espera un Gobierno fácil, por el contrario será un Gobierno con una división enorme de la Asamblea Legislativa, en donde tiene minoría; similar a la que tuvo don Mario Echandi Jiménez en 1958, pero con el agravante de un déficit fiscal de un 5,4% del PIB y una gran desesperanza de los ciudadanos.
Tanto los que votaron por don Luis Guillermo, como aquellos que no lo hicieron, hoy piensan que es un buen hombre, inteligente, honesto y humilde, que hará un buen Gobierno.
Concuerdo con ellos, tiene grandes cualidades para gobernar este país, pero todos nosotros tendremos que ayudarle si queremos devolverle a Costa Rica la confianza en sus gobernantes.
Ayudaría mucho que la prensa lo evalúe desde una óptica general, sin buscar el pelo en la sopa.
Que los nuevos diputados no oficialistas, dejen gobernar al Ejecutivo y sepan respetar el apoyo moral que le han dado todos al Presidente.
También, que sus mismos compañeros de partido lo apoyen y no busquen protagonismo a costa del desarrollo del país.
Sería bueno que todos los demás actuáramos constructivamente cambiando nuestra forma de pensar y actuando como decía el presidente Kennedy, no preguntando lo que tu país puede hacer por vos, sino lo que vos podés hacer por tu país.
El Gobierno tendrá que trabajar duro para aprovechar sus primeros días, fijando el norte que seguirá.
También deberá evaluar la presentación de proyectos ley, y reformas esenciales a nuestro sistema jurídico que no se han podido aprobar en el pasado, y por qué no… evaluar si alguna de estas se podría llevar a referéndum para aprovechar este momento de apoyo y confianza que le tiene Costa Rica al nuevo Presidente.

Fernando Lara Gamboa

Abogado, CLC Centroamérica
[email protected]