Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 20 Enero, 2015

¿Alguno ha analizado que les ha pasado a los países que han mantenido su moneda fuerte ante sus principales monedas de intercambio comercial?


¡Salvados por la campana!

Una vez más Dios se apiada de nosotros y somos salvados por el timbre de la campana de cada cierre de la bolsa internacional, donde el precio del petróleo se desploma a niveles históricos.
He comentado en varias de mis columnas la situación complicada que tiene el país en cuanto al “dizque” manejo de la política económica. En especial por la necesidad de una estrategia clara para la reactivación del empleo y la actividad empresarial.
Definitivamente los precios del petróleo y lo que sucede a nivel mundial afecta directamente cualquier estrategia que se deba tomar; a veces pareciera que ni siquiera son tomados en consideración los posibles escenarios.
Una vez más el mundo cambia de giro y por diversas razones de gran relevancia, que ameritan un análisis detallado, el precio del petróleo cae considerablemente y la economía norteamericana entra en su primera recuperación después de la crisis de 2008.
La pregunta es: ¿qué hará este gobierno para aprovechar la coyuntura al máximo? ¿Bajará los precios del combustible lo suficiente o “aprovechará” los precios bajos de compra en el mercado internacional para vendernos con un margen y recuperar la caja del Estado?
¡Cuidado! Un precio alto del combustible también genera inflación. ¡Claro! Que si la meta inflacionaria se está cumpliendo y aún no hay nada en cuanto a la solución del tema fiscal, esta coyuntura es definitivamente una gran salvada para desahogar las finanzas públicas sin tener que pasar en el corto plazo un paquete fiscal o de IVA este año.
Pero cuánto es realmente lo que le podría estar ingresando al Estado por este diferencial, ahí es cuando reiteramos la necesidad de ser transparentes con el gasto público y los ingresos. Lo que hemos llamado transparencia fiscal y eficiencia del gasto público.
¿Se podría prestar esto para que se incremente la planilla del Estado y empeorar la situación fiscal en el largo plazo? ¿Podría ser esto considerado por usted como irresponsable o un hecho más de corrupción?
En cuanto al tipo de cambio, algunos analistas piensan que se apreciará aún más el colón, otros han mencionado que se mantendrá estable ya que el gobierno debe dar señales de estabilidad y algunos otros piensan que es el momento oportuno para liberar el mercado, dejando atrás las bandas cambiarias.
Pero ¿alguno ha analizado que les ha pasado a los países que han mantenido su moneda fuerte ante sus principales monedas de intercambio comercial? ¿Será que no aprendemos de lo que les pasa a otros y se repite una y otra vez?
El 9 de noviembre de 1942, Churchill pronunció estas famosas palabras en un almuerzo de Londres: “Ahora bien, esto no es el final. No es ni siquiera el principio del fin. Pero es, quizás, el final del principio”.
No puedo pensar en frase más atinada para lo que podría ser un pronóstico de la realidad nacional versus la realidad mundial. Al final de cuentas las estrategias y las políticas son llevadas a cabo por personas; no solo importa lo buenas que estas estrategias sean, sino la capacidad de ese equipo en llevar el plan a cabo.

Mónica Araya

Empresaria y economista