David Gutierrez

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Martes 24 Diciembre, 2013

¿Aparecerán más empresas sociales? Eso espero, pero es necesario crear los incentivos necesarios para que surjan


¿Puede haber empresas sociales?

Nutrivida, la primera empresa social de Costa Rica, se constituyó hace menos de un mes, al darse una alianza entre Florida Ice & Farm (Fifco) y Yunus Social Business, fundada por el premio Nobel de la Paz 2006 Muhammad Yunus.
Luego de su designación como Nobel de la paz, Yunus creó el concepto de empresa social en 2010 y lo desarrolló en su libro “Las Empresas Sociales” del año 2011.
En resumen, se trata de crear un negocio sin pérdidas pero tampoco con dividendos, abocado enteramente a alcanzar un objetivo social, donde la empresa sea rentable, pague salarios adecuados, compita en condiciones de mercado, pero no distribuya utilidades al final del periodo fiscal.
Nutrivida surge con la misión es erradicar la desnutrición y las deficiencias de vitaminas y minerales en Centroamérica y Haití, mediante productos alimenticios fortificados. Para poder cumplir con estos fines, Nutrivida fabricará y venderá productos a bajo costo y en cuatro presentaciones de rápida preparación: cereal de avena molido, sopa de pollo, bebida de naranja y un paquete de sopa y bebida.
Muchas personas merecen aplausos por esta noble iniciativa, pero quiero hacer mención de dos especialmente: Gisela Sánchez, directora de Relaciones Corporativas, y Ramón Mendiola, gerente general de FIFCO. La primera por haber concebido el proyecto y el segundo por apoyarlo hasta que se hiciera realidad, especialmente con el capital semilla necesario para que la empresa iniciara sus funciones.
¿Aparecerán más empresas sociales? Eso espero, pero se deben crear los incentivos necesarios para que surjan. Podrían ser beneficios fiscales, prioridad en la gestión de permisos y demás trámites, o hasta de financiamiento del capital inicial por medio de un banco de desarrollo.
Cuantas más empresas haya, sociales o no, habrá más empleo y por lo tanto más oportunidades y riqueza para los empleados.
Pero además, este tipo de iniciativa también despierta el espíritu emprendedor de naturaleza social de muchos. ¿Es realmente necesario que las empresas busquen maximizar utilidades? Esa mentalidad está cambiando cada vez más.
Sí, las empresas deben ser rentables, pero no a cualquier precio. Como lo definiera John Elkington en 1994: triple bottom line. Esto significa que las empresas deben tener resultados en al menos tres direcciones: la económica, la social y la ambiental.
Iniciativas como Nutrivida promueven ese cambio de mentalidad y de actitud.
Un reconocimiento aparte merece la Asociación Empresarial para el Desarrollo (AED), que promueve la responsabilidad empresarial y la inversión social estratégica del sector productivo.
Seamos realistas: solamente con empleo se disminuye la pobreza. Y con más actividad económica y más empresas se reduce el desempleo.
Fomentemos e incentivemos que las empresas sean cada vez más responsables y conscientes de su rol en el marco de un desarrollo sostenible.
Nutrivida es un excelente aliciente para que cada vez haya más negocios de este tipo en nuestro país.

David Gutiérrez
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