Pedro Oller

Pedro Oller

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Martes 19 Junio, 2012


Notable


La Presidente Laura Chinchilla, conforme lo había anunciado el primero de mayo anterior, designó a las seis personas a quienes encargará: (1) Formular una reforma para mejorar el funcionamiento del Estado costarricense y la calidad de nuestro sistema democrático, (2) proponer reformas concretas que permitan canalizar por las vías institucionales respectivas, el debate sobre la reforma institucional y la mejora de la gobernabilidad democrática del país. Menuda tarea.
El acto de contrición de Doña Laura y su gobierno no debe pasar desapercibido. Más que una acción inútil, como algunos han tildado las comisiones de notables cuyos nombramientos suelen ser relevantes y cuyos dictámenes irrelevantes, es una innegable solicitud de ayuda para el país. Basta ver los trazos de solicitud con que esbozó el encargo.
Recuerda la historia de la viuda Kisa, quien había perdido a su bebé, y el Buda. El Buda le pidió a Kisa para devolver a su hijo muerto, que reuniera semillas de mostaza de las casas de sus vecinos con una sola condición: que quienes colaboraran no hubieran sufrido la pérdida de un ser amado. Algo imposible pero una metáfora de cómo entre todos nos ayudamos a llevar las cargas más pesadas, incluso aquellas que tienen que ver con las ausencias, pues al preguntar casa por casa, empezó a aceptar su realidad.
Hace exactamente una semana, el Dr. Oscar Arias Sánchez publicaba en este diario un interesantísimo artículo titulado El verdadero motor del desarrollo económico. En él, Don Oscar nos comentaba de su reciente periplo por el sudeste asiático adonde confirmó lo que ha sostenido como mantra de la nueva socialdemocracia: El crecimiento económico es el resultado de una empresa privada activa, inversionista, amparada en una seguridad jurídica que solo el Gobierno puede ofrecer. Coincido.
¿Será que tenía razón también cuando sentenciaba que “(C)riticar es muy fácil, lo difícil es generar ideas y convertirlas en realidad?”.
De ser así, y me parece que nadie puede dudarlo, la pregunta para dejar de ser retórica debe venir acompañada de un verdadero sentido de patriotismo implicado con lo que le viene bien al país y no, en la obtención del poder como requisito básico para ayudar en la generación de ideas o en hacer de ellas una realidad.
Concuerdo así con don Carlos Denton quien desde estas páginas ha abogado por que la capacidad y experiencia de los exmandatarios en la gobernabilidad del país, se aproveche para el bien de todos. Desde un rol de consejeros o asesores.
Tiro dos guantes, uno en Zapote y otro en Sabana para ver si son recogidos en aras de hacer lo mejor por Costa Rica. Me parece que los seis designados, conozco a muchos, no tendrán objeción alguna de recibir insumos que contribuyan al encargo, enderezar el rumbo y ordenar los factores de cara a nuestros desafíos.

Pedro Oller