Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 4 Agosto, 2015

La única conclusión posible de sacar a mitad de este camino del presente gobierno es que, como decían nuestros abuelos, no es ni chicha ni limonada

Reflexiones

Ni chicha ni limonada

Es suficiente tiempo para que el gobierno tenga claro; ¿para dónde va? y ¿cuál será su agenda y acciones para atacar los principales problemas de la economía y la sociedad costarricense?
Un día sí y el otro también se dan muestras contradictorias sobre la política económica y sobre las acciones en lo social, que dan cuenta de un gobierno que claramente no tiene rumbo. No se le pueden pedir peras al olmo, pero claro que sí se le puede pedir una claridad sobre acciones que permitan corregir el rumbo y favorecer un ambiente económico y un clima favorable a la inversión.
También urge tener claridad sobre la política social, tan criticada por años por los que hoy forman parte del gobierno y que esencialmente no ha cambiado en nada, más allá de los nombres o los consultores que siguen viviendo de nuestros pobres.
Es hora de plantear con claridad los cambios en la política social y en la política económica, de lo contrario, lo que hoy es una clara disminución en el crecimiento, un aumento en el desempleo y un aumento en la pobreza, mañana será una recesión y una situación social aún más crítica que lamentar.
Se ofreció al inicio de este gobierno, con bombos y platillos un paquete de empleo que no ha sido exitoso, no ha crecido el empleo y se sigue generando un entorno de desconfianza que desfavorece la inversión, que genera menor crecimiento económico y más desempleo y sobre todo, un mayor deterioro de la calidad del empleo existente y la calidad de vida de nuestra población.
El gobierno ha sido, a la fecha, incapaz de poner a andar la inversión pública, las carreteras siguen igual o peor que antes y las excusas de los atrasos son cosa de todos los días. No se ha hecho nada significativo para atender la pobreza y mucho menos la pobreza extrema en nuestro país.
Se sigue con palos de ciego en temas claves como la política productiva, las iniciativas para aumentar la inversión en ciencia y tecnología y claramente, existe un retroceso en los temas de energía y telecomunicaciones, aspectos claves para la competitividad del país.
Es claro que en materia productiva, no existe un fomento claro a la producción nacional y por lo contrario, se ha caído en manos de algunos grupos oligopólicos de la agricultura que lanzan nuevamente la bandera proteccionista, con graves consecuencias para la calidad y la mejora en el precio al consumidor de muchos de nuestros alimentos básicos.
La conducción política sigue a la libre, si bien se cambió de Ministro de la Presidencia, no existe una agenda clara del gobierno, por lo que la comunicación y el diálogo político son confusos, poco transparentes y llenos de dobles mensajes. El sector empresarial está a la defensiva, no existe un mensaje claro del gobierno sobre los temas importantes y una agenda de diálogo social. Un día sí y otro también se contradicen ministros y mensajes, sobre temas críticos de la agenda nacional.
Pareciera entonces que la única conclusión posible de sacar a mitad de este camino del presente gobierno es que, como decían nuestros abuelos, no es ni chicha ni limonada.

Leiner Vargas Alfaro

 

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