María Luisa Ávila: “Si el arismo me requiere, volveré”
Enviar

Le desencanta la idea de la Presidencia, por lo rápido que “se cae en desgracia”

María Luisa Ávila: “Si el arismo me requiere, volveré”

Afirma que, por errores de Chinchilla, liderazgo de las mujeres no se debe cuestionar

Tres años retirada de la política le han permitido retomar su carrera y estudios médicos a la doctora María Luisa Ávila.
Sin embargo, si el arismo la necesita volverá a la política, asegura la ministra de Salud de los dos últimos gobiernos de Liberación Nacional.

201410312358510.n1.jpg
“Las mujeres (dentro del PLN) no están desplegando en este momento una labor para posicionar su liderazgo”, aseguró María Luisa Ávila, exministra de Salud. Esteban Monge/La República
Reconoce que el gobierno de Laura Chinchilla tuvo una mala comunicación y por eso renunció, pero asegura que por los errores de esa administración no debe cuestionarse el liderazgo de las mujeres.
No ha pensado en ser candidata presidencial, pues dice estar desencantada por “lo rápido que se cae en desgracia”.
Sin embargo, Ávila advierte que el arismo no ha muerto y en cualquier momento se reaviva.
 

¿Tiene el arismo un nuevo líder?
Creo que el arismo no ha muerto, don Óscar Arias debe escoger una persona que verdaderamente represente al movimiento, no a alguien que se monte en la plataforma arista y después termine haciendo las cosas diferente.
El arismo tal vez esté un poquito apagado ahora, pero en cualquier momento vuelve a reavivarse porque la gente reconoce en don Óscar un líder.

¿Ve usted nuevos liderazgos femeninos en el PLN?
Nuevos liderazgos no los estoy viendo y si existen no los veo activos.
Hay por supuesto mujeres que son conocidas a nivel nacional, militantes del partido, pero no están desplegando en este momento una labor para posicionar su liderazgo.

Doña Laura Chinchilla ha defendido que no se puede condenar el liderazgo femenino por los errores que ella pudo haber cometido. ¿Está usted de acuerdo?

201410312358510.n111.jpg
Totalmente. Hemos tenido muchos presidentes que han sido muy mal calificados y eso nunca ha implicado que se cuestione el liderazgo de los hombres.
Independientemente de la calificación que el pueblo le dé al gobierno de doña Laura, eso no quiere decir que se deba cuestionar el liderazgo de las mujeres.
En el país hay muchas mujeres líderes, mucha mujer joven que viene abriéndose camino, y ese camino está asegurado no por lo que haga o deje de hacer la expresidenta.

¿Usted quiere regresar a la política?
Es dudoso, a veces me siento medio adentro y a veces completamente afuera. En este momento estoy completamente dedicada a mi carrera, pero el tema político siempre es atractivo y si el arismo me requiere, volveré.

¿Le interesa ser candidata presidencial?
En política deseo poco, y lo poco que deseo, lo deseo poco. No lo he pensado, cuando se ve lo rápido que se cae en desgracia, genera desencanto.

Johnny Araya ha dicho que en el PLN hay gente que anda con puñal. ¿Concuerda con esta afirmación?
No. Puede haber gente que ataca por las espaldas, pero ha habido gente muy sincera que le ha dicho las cosas de frente. Don Johnny tiene que poner las barbas en remojo, él es uno de los culpables de la derrota del partido y de que el partido haya perdido credibilidad.

El PLN sufrió su peor derrota electoral en las pasadas elecciones. Algunos líderes han hecho un llamado a una renovación y que sean las nuevas generaciones quienes asuman las riendas del partido. ¿Cómo iniciar este proceso de renovación?
Creo que en política, como en todas las actividades, se tiene que dar un balance entre juventud y experiencia, porque la única manera de adquirir experiencia es con los años.
En el nuevo PLN tiene que haber una mezcla de gente con experiencia y gente joven, porque hay que entrenar a la gente joven.

¿Ya inició este proceso de reestructuración en el PLN?
No he visto ninguna acción concreta que indique que ya se está empezando a hacer una renovación.
Creo que falta el cambio del directorio político del partido, ahí me parece importante esa mezcla de gente con experiencia y jóvenes.
Hay que ser muy autocríticos y creo que nadie en el partido se está planteando por qué los que antes habían apoyado a Liberación Nacional no lo apoyaron más y por qué se fueron con otra opción.
El 90% de la gente que apoyó esa nueva opción ahora los cuestionan porque no están preparados para gobernar.
Todas las personas que hemos formado parte de gobiernos, tenemos que poner las barbas en remojo y analizar en qué fallamos, qué podemos mejorar, qué es lo que la gente está esperando de nosotros y por qué nos dieron la espalda en las elecciones pasadas.

¿En qué cree usted que falló el PLN?
Don Óscar tuvo un buen gobierno, prueba de ello es que la gente votó por doña Laura Chinchilla, pero el TLC dividió mucho a la población. Posteriormente, doña Laura cometió el error de separarse de don Óscar.
Ella es una mujer con los suficientes atributos, pero el grueso de la población veía en doña Laura la continuación de una forma de gobernar. A pesar de las muchas críticas, el gobierno de doña Laura no fue malo, pero tuvo una muy mala comunicación.
Mucha gente se quejaba de que la Presidenta no la escuchaba. Yo fui una de esas personas y por eso renuncié.
Luego viene el tema de las elecciones y la decisión de quién va a ser el candidato del partido.
Don Rodrigo se retira de la contienda, lo cual para muchos fue un duro golpe porque la gente confiaba en su figura, pues se reconoce que es un estratega político.
A pesar de que Johnny Araya quedó de candidato, decide renunciar de una manera rarísima, lo cual lesionó muchísimo.
Finalmente, en Costa Rica ningún partido ha ganado tres veces seguidas. Los costarricenses no creemos en esos continuismos perpetuos de un mismo partido.
Pero, lamentablemente llegamos al gobierno actual, que está recibiendo muy justificadas críticas.

¿Volverá el PLN en 2018?
Independientemente de lo que pase en 2018, el tema no es ganar sino construir un partido lo suficientemente sólido que se vuelva en una opción en la que los costarricenses crean y respeten.
Si no tenemos ninguna de esas dos características, ganar en 2018 podría ser negativo, no solo para el país, sino para el mismo partido.

Natalia Chaves
[email protected]
@La_Republica

Ver comentarios