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Viernes 21 Marzo, 2014

Es necesario que las cosas se hagan bien y transparentes desde su inicio


Inversión para Limón clara y transparente

No hay duda sobre la necesidad de invertir en infraestructura pública en la provincia de Limón y en todo el país.
Pero es necesario que las cosas se hagan bien y transparentes desde su inicio. No parece ser así, a criterio de muchos que lo hemos estudiado, lo del financiamiento chino para Ruta 32 y el proyecto que convierte estos acuerdos en ley. Tampoco ha ocurrido con otras iniciativas como por ejemplo la trocha fronteriza y la carretera a San Ramón.
Me refiero a señalamientos o dudas expresados por organizaciones tan serias como la Dirección de Estudios Técnicos de la Asamblea Legislativa, la Contraloría General de la República, el LANAMME, la Cámara Costarricense de la Construcción, CFIA, el Grupo Consenso, especialistas en derecho, diputados y otros, que cuestionan aspectos legales y financieros, entre otros, las obligaciones que adquiere el Estado y su capacidad de cumplirlas en los plazos acordados.
También, dejar a criterio del prestatario si una ley promulgada por la Asamblea Legislativa afecta o no sus intereses y facultarlo para sancionar al país.
Además de costos adicionales aún no considerados en su justa magnitud como expropiaciones y reubicación de servicios del ICE, Recope, AyA y Asadas.
También las condiciones del crédito, inconvenientes para el país comparadas con el financiamiento japonés reciente al ICE. La imposición de la empresa constructora, algo que el gobierno japonés no le impuso al ICE y tampoco lo hacen las entidades financieras internacionales que normalmente nos financian estas obras, como son el BID y el BCIE.
La posición que tenemos quienes hemos estudiado el financiamiento y condiciones para ampliar la Ruta 32 en el sector de la llanura Atlántica, sea que no incluye el sector montañoso donde se presentan derrumbes y problemas de visibilidad, no obedecen a un deseo de obstaculizar ni a falta de visión, todo lo contrario, estamos preocupados porque creemos que va hacia el fracaso el rumbo que lleva el proceso, al igual que todos aquellos intentos de desarrollar obra pública sin seguir el camino establecido, buscando atajos que más bien provocan atrasos en la ejecución de las obras.
En este caso de Ruta 32 y el financiamiento con el gobierno chino, llevamos cerca de tres años y aún no tenemos su diseño. No tenemos ni los estudios de topografía y suelos requeridos para trabajar en ese diseño.
En cuanto a la falta de visión que algunos dicen tenemos, para desacreditarnos, agrego que el Grupo Consenso conformado por organizaciones del sector académico, profesional, técnico y empresarial, tiene muy clara la visión país en infraestructura vial. Es posiblemente el que mejor la conoce. Por eso hace tiempo presentó al Gobierno una propuesta con el listado de las obras a realizar fijando prioridades, de acuerdo a los aspectos técnicos que deben considerarse para ello, como la importancia de las vías y su estado, nivel actual de servicio, flujo vehicular, etc.
Estamos abiertos a que la obra la construya una o varias empresas con capacidad, de Costa Rica o del mundo, asentadas o no en el país, en un proceso claro y transparente que garantice a los ciudadanos que se hará al menor precio, la mejor calidad y en el plazo más favorable.
En el caso de Ruta 32, el proceso para diseño y construcción de la obra desde un inicio debió hacerse por licitación pública, incluyendo el financiamiento o tomándolo de recursos disponibles de préstamos ya aprobados en ese entonces para obras viales.


Ricardo Castro C.

Expresidente Cámara Costarricense de la Construcción
Vicepresidente Comité de Infraestructura