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Fashion Week cerró con broche de oro

Redacción La República [email protected] | Sábado 13 septiembre, 2014



51 años tiene el diseñador Marc Jacobs, quien cerró las jornadas de desfiles

MODA

Fashion Week cerró con broche de oro

Francisco Costa para Calvin Klein Collection, Raplh Lauren y Marc Jacobs despidieron la Semana de la Moda de Nueva York

La mujer neoyorquina haciendo malabares entre la hiperactividad y la sofisticación de Francisco Costa para Calvin Klein Collection, el lujosísimo safari que propone Raplh Lauren y la autoritaria colección de Marc Jacobs pusieron el jueves el broche de oro a la Semana de la Moda de Nueva York.
Francisco Costa volvió a ser fiel al minimalismo y su primavera-verano 2015 es una suerte de continuación o un complemento de su propuesta otoñal: si entonces todo sabía a fin de semana, a formas hermosas en su laxitud, ahora llega el momento de subir a sus mujeres al tacón alto y llenarlas de glamour.
“Es una extensión de mi otra colección. La concepción neutral y la bohemia están ahí, pero vuelve de su forma más líquida, con un espíritu más glamouroso”, explica a Efe el diseñador, quien considera que sus prendas, por una vez, “no se basan solo en una idea”, lo cual no les quita de una coherencia indudable.
En esa coctelera bien agitada está, por un lado, la inspiración más terrenal de la mujer que cada día ve en Nueva York.
En definitiva, no importa que sea primavera o verano, el director creativo de Calvin Klein Collection apuesta por lo eterno y por seguir buscando algo nuevo que ofrecer.
“Nunca había hecho siluetas que abracen tanto al cuerpo de la mujer”, asegura, pues su tendencia siempre había sido lo arquitectónico y, en los últimos años, un estudiado patronaje con sensación de inacabado, de “work in progress”.
Para no perderse detalle de sus ideas siempre refrescantes y vigorizantes, Anna Wintour y Sarah Jessica Parker, máximas adalides de la moda neoyorquina, no quisieron faltar al espectáculo.
Nati Abascal y Melanie Griffith animaron el del veterano Ralph Lauren, quien se puso muy moderno y muy viajero para la próxima temporada.
Moderno porque, en su colección Polo para mujer, siempre más informal, se sacó de la manga un desfile en 4D, que consistió en proyectar la pasarela pregrabada en plena noche sobre una fuente en el lago de Central Park.
Además del efecto sorpresa de tan atractiva y vistosa iniciativa, destacó por una colección fresca, llena de referentes franceses con boinas y jerséis a rayas, pero también con una paleta de colores vivos para vestidos tan elegantes como deportivos.
Y viajero porque la cara más sofisticada de su genio llegó con la colección que lleva su nombre y que se trasladó a África, en busca del safari más glamuroso jamás imaginable.
Finalmente, no es casual que entre dos tótems de la moda neoyorquina, coincida ya desde hace varias ediciones en la jornada final el antaño “enfant terrible”, Marc Jacobs, pero que se acerca ya a la categoría de mito.
El camaleón de la moda (físicamente y como diseñador) exploró el lado inquietante de la mujer autoritaria: un “look” notablemente militar que se fusiona con las hipermangas de kimono japonés.
Maxibolsillos en minivestidos, abullonados en piezas cortas, algún deje de campesinado eslavo y todo unido por un rictus robótico de sus modelos. El arte de llamar la atención con el talento para que no sea solo efectismo, sino calidad. La especialidad de Jacobs o cómo cerrar la Semana de la Moda de Nueva York en lo más alto.

Nueva York / EFE