Luis Alberto Muñoz

Luis Alberto Muñoz

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Viernes 25 Julio, 2014

Las tensiones geopolíticas acechan la esperada recuperación luego de una prolongada crisis global


Entre cielo y tierra

Las últimas semanas, la realidad mundial nos ha mostrado caras de violencia y destrucción, que descubren el lado oscuro del hombre y su encarnizada ansia del poder.
Por un lado, la tragedia aérea en Donetsk, el derribo sin misericordia del vuelo Mh017 con 298 personas, ajenas al conflicto geopolítico que toma lugar en Ucrania. Un avión que se dirigía a Kuala Lumpur y que deja a cientos de familias con un vacío en sus almas.
Por otro lado, la guerra desatada en la Franja de Gaza, entre el ejército de Israel y Hamás, donde inocentes en medio de este conflicto son los mayores perdedores.
Ambas tragedias son independientes en circunstancias y motivos. Pero lo que han dejado expuesta es la incapacidad de respuesta de la comunidad internacional ante la creciente tensión política en el mundo.
Una incertidumbre que está acompañada de un momento económico, en que las previsiones se muestran a la baja en cuanto al crecimiento de la producción mundial para este año.
Estas tensiones geopolíticas acechan la esperada recuperación luego de una prolongada crisis global que ha logrado arrastrar mercados emergentes como el latinoamericano.
La desestabilización en Ucrania ha afectado el sector energético y le ha girado una fuerte factura a Rusia al pasar de un crecimiento del 3,4% en 2012 a solo un 0,2% este año.
Los mayores componentes de presión tienen que ver con la energía también en el sentido de los niveles de autosuficiencia de ella que buscan los países dominantes en la economía global.
Sumado al problema en la frontera rusa, el conflicto en el Oriente Próximo, acarrea secuelas de inestabilidad a la ya precaria relación con Occidente.
Mientras tanto, China acaba una productiva visita por América de su presidente, Xi Jinping. En Santiago de Cuba, con guayabera y junto a Raúl Castro, cerró su recorrido luego de marcar una clara intención de reforzar las relaciones comerciales con Latinoamérica.
Solo basta esperar que el crecimiento del gigante asiático no vaya a significar mayor inestabilidad en un escenario mundial que parece más un campo de batalla por el poder, y se mancha cada vez más con sangre de inocentes.

Luis Alberto Muñoz Madriz

@luisalberto_cr