Humberto Pacheco

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Martes 26 Agosto, 2014

Los números no mienten. El Gobierno tiene que entrarle a estas irregularidades si de veras quiere poner freno al despilfarro y bajar los costos de la energía


Trotando Mundos

Energía, despilfarro y misterio…

Nos viene persiguiendo la interrogante de porqué, sí la electricidad importada por el ICE cuesta tantos millones de dólares más que la comprada a productores nacionales, éste sigue oponiéndose a que los empresarios nacionales produzcan más? A simple vista parece temor de que, sí la producción privada se deja crecer, desnudaría la ineficiencia del ICE. El porqué abre portillos como el de los comisiones que se pagan al extranjero.
Sí la importación extranjera tiene costos comprobadamente más caros, el ICE debería estar incentivando la producción nacional privada.


Una nota del Ing. Hugo Ruiz, escrita con conocimiento de causa, nos aclara el panorama:
“Poco  a poco todo sale a flote. Definitivamente cada día nos damos más y más cuenta sobre las razones básicas del deterioro en caída libre que sufre nuestra querida Costa Rica. Leyendo las noticias de cada institución de nuestro país, nos enteramos de que el dinero del desarrollo nacional, se ha tirado paulatina y sistemáticamente por la borda como si nadie lo necesitara. Cada una de las decisiones tomadas por uno u otro jerarca de turno, muestra que fue hecha al vaivén de la conveniencia política sin pensar en que el país se hundía un poquito más con cada una de ellas.
Ahora es CNFL.
Se dice que de los 37,5 Megavatios estimados para el Proyecto Balsa Inferior se consideró originalmente un costo de $130 millones de dólares. Esto nos arroja como resultado un costo de instalación estimado original de $130/37,5 = $3,47 millones  por cada megavatio instalado (en el mundo para proyectos hidroeléctricos este costo es en promedio $2.5 millones). Pero lo más grave es que se menciona, que finalmente, el proyecto terminó costando la módica suma de $310 millones de dólares, o sea se pagó a $310/37,5 = $8,27 millones de dólares por cada megavatio instalado. Esto, señores, no lo aguanta ninguna economía por más robusta que sea. Mas parece un capricho de algún grupo ya que atenta contra los principios económicos y financieros más básicos en cuanto a rentabilidad económica y social esperada.
Deberíamos revisar cada proyecto estatal construido y revisar cuánto se ha gastado de más caprichosamente y comenzar a cobrar esto con nombres y apellidos.
Esto evidencia que no es que tengamos crisis energética, esto lo que demuestra es que los proyectos han sido tan ineficientemente construidos que el pueblo paga los dineros despilfarrados en cada uno de ellos para poder seguir instalando al mismo ritmo a medida que aumenta la demanda energética.
Cierro mi comentario con una reflexión: si tomamos a Balsa Inferior como parámetro y vemos que tuvo una ineficiencia de gasto del $8,27-$2,5 = $5,77 millones de dólares por cada Megavatio, imagínense por un momento, cuánto dinero se ha perdido malgastado en el camino, si la potencia, solo hidroeléctrica, instalada en el país por el Grupo ICE, a la fecha, alcanza cerca de 1200 megavatios. Te alcanzan los dedos para contar? Estamos realmente en crisis energética o de valores humanos?, que crees?. Todo esto sin contar los proyectos eólicos, geotérmicos, etc.
Que la fuerza de la sabiduría nos agudice los sentidos!!!”
Los número no mienten. El Gobierno tiene que entrarle a estas irregularidades si de veras quiere poner freno al despilfarro y bajar los costos de la energía.

Humberto Pacheco A.
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