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Compra de servicios se tragó $2 mil millones en últimos cuatro años
Despilfarro estatal: millones en consultorías

Asesorías consumen más dinero que todo lo que generaría la reforma fiscal

El Estado gastó $2 mil millones en consultorías y contratación de servicios en los últimos cuatro años.
Esta suma representa más del total de lo que se recaudaría con la nueva reforma fiscal.
Esta megacifra se ha utilizado para pagar abogados, ingenieros, técnicos en informática, pese a que cada institución pública tiene un departamento especializado en estas áreas.
El Instituto Costarricense de Electricidad y la Caja de Seguro Social son las entidades que más recursos destinaron al pago de asesorías.
Por ahora, este problema no tiene cómo frenarse, ya que son los propios entes públicos los que gastan a su antojo.
En la Contraloría solo se aprueban y revisan los presupuestos de estas instituciones.
Además, como algunas cuentan con su marco legal, el Gobierno no puede delimitar sus gastos.
Cuando se analizan las cifras de consultorías y compra de servicios, se aprecia que durante 2011, se destinaron más de $722 millones a estos rubros, el equivalente a casi la mitad del déficit fiscal del año anterior.
Es más dinero de lo que el Gobierno pretende recaudar con la reforma fiscal, la cual rondaría un 1,5% de la producción.
Fue precisamente el año anterior cuando más creció el gasto del Estado en consultorías, alcanzando casi un 60% comparado con 2010.
“Creo que la única forma de frenar esto es a través de directrices de reducción del gasto a las instituciones descentralizadas”, dijo el diputado Luis Fishman.
El Gobierno central también tuvo su aporte en el despilfarro, ya que pagó casi $60 millones en servicios a terceros durante 2011.
Irónicamente, esta situación ocurrió pese a la directriz de contención del gasto público emitida, el año anterior, por la administración de Laura Chinchilla.
La salida propuesta para detener el derroche de recursos es que el Ministerio de Hacienda tenga injerencia en el control del gasto y los superávits de las instituciones descentralizadas.
“Hay que fortalecer el Estado unitario, mejorando las facultades de control del gasto al Gobierno”, propuso Fernando Herrero, ministro de Hacienda.
Al final son los contribuyentes quienes terminan pagando este despilfarro estatal, a través de un mayor endeudamiento público.
Esta situación ha agravado la problemática existente del déficit fiscal, que para este año rondará $2,2 mil millones.
Este derroche de recursos públicos coincidió con el aumento de la planilla estatal, de 46 mil personas lo cual disparó el pago de salarios en un 80%, en los últimos cuatro años.

Oscar Rodríguez
[email protected]

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