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Aun sin posibilidades de maniobra en el presupuesto nacional para 2014, hay una buena cantidad de cosas que puede hacer un Ejecutivo fuerte y bienintencionado


¿Cómo empezar la enorme tarea?

Múltiples, enormes y difíciles son los retos que le esperan al nuevo Presidente de la República.
¿Cuál es la estrategia de Luis G. Solís, en caso de ganar las elecciones, por ejemplo, para tener una armoniosa relación y un buen aprovechamiento de los 12 diputados con que cuenta el PAC?
Es una pregunta que este medio hace en nota de ayer, tomando en cuenta a tres de sus diputados, todos ellos economistas: Ottón Solís, Epsy Campbell y Henry Mora, como posibles candidatos para dirigir el Congreso.
Por otra parte, además de los razonamientos de nuestra nota de ayer, acerca de las ventajas o desventajas que pudieran tener esos diputados, la realidad es que no solo a ese nivel se enfrentará a monumentales retos Solís, si el pueblo lo elige, sino en diversas otras cosas, relacionadas con la función pública y el proyecto país.
Problemas, vicios y mala administración acumulados en cerca de 30 años, difícilmente podrá cambiarlos de la noche a la mañana un presidente. Aun cuando hoy haya una tendencia a creer que pueden ocurrir ese tipo de “milagros”.
Esa difícil y compleja tarea tiene barreras tan altas y espinosas que derribar como esa intrincada red, creada al interior de las instituciones públicas, principalmente por clientelismo pero sobre todo para estar al servicio de intereses espurios.
Esa red facilita la falta de transparencia en la mayoría de las entidades públicas, especialmente en aquellas por donde pasan grandes sumas de dinero público.
Ahí es donde deberá iniciarse un trabajo que desarme esas tramas de modo que comiencen a fluir medidas urgentes como la reestructuración del Estado, produciendo un movimiento horizontal de plazas para ubicar las necesarias en los lugares en donde deben estar (salud, educación, seguridad…) desplazándolas de oficinas en donde hoy se encuentran totalmente subutilizadas o duplicando funciones.
La digitalización de las compras en todo el Estado es otro tema tan urgente como entrabado, que una vez logrado puede traer importantes ahorros al país.
La lista es grande pero el nuevo gobierno, sea de quien sea, llega al poder amarrado totalmente en muchísimas cosas como, por ejemplo, el presupuesto 2014 que ha definido ya en qué gastar el dinero.
No obstante, aun sin posibilidades de maniobra en el presupuesto nacional, hay una buena cantidad de cosas que puede hacer un Ejecutivo fuerte y bienintencionado.
Esas cosas, serían las primeras muestras que el próximo Presidente comience a darle a la población, como prueba de su deseo de seguir adelante con los cambios.
 

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