Luis Alberto Muñoz

Luis Alberto Muñoz

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Viernes 6 Diciembre, 2013

Lamentablemente alguna gente pregona con interés mercantil y con impulsos cínicos que “la campaña se está poniendo buena”


Entre cielo y tierra

Izquierda en democracia

Algunos grupos en el país se han sentido directamente afectados por los resultados de las últimas encuestas, en las que se ubica al candidato de izquierda en el segundo lugar de la preferencia de votos para las próximas elecciones.
No es mi interés en esta columna referirme a ningún candidato en particular, ni a favor ni en contra, pero lo que sí me llama la atención es la forma en que la noticia ha corrido por las diferentes esferas de nuestra sociedad.


En paralelo, otros sectores han recibido con regocijo el repunte de la izquierda, y lo ven como una forma de poner límites al avance de tendencias ideológicas que han dominado las políticas económicas y sociales en las últimas décadas.
También es cierto que esta dicotomía representada en dos fuerzas opuestas en los primeros lugares de preferencia como opciones electorales, es una condición a la cual en Costa Rica no estamos acostumbrados en su historia más reciente, por supuesto haciendo una excepción a lo vivido tras el referéndum por el Cafta.
Es aquí donde se vuelve a poner a prueba la democracia electorera costarricense, ya que ambas tendencias deberían tener la posibilidad de llegar a la mente de los votantes, sin ningún tipo de ruido, ni distorsión, ni juego sucio.
Sin embargo, es sabido que la anterior proposición es risible, por ingenua, y lamentablemente alguna gente pregona con interés mercantil y con impulsos cínicos que “la campaña se está poniendo buena”.
Una vez más nos enfrentamos a un escenario similar vivido con el Cafta, poco estudiado por tanto centro de investigación democrática que existe en el país, y donde fue evidente la manipulación de la información tanto de un bando como del otro.
En la erosionada institucionalidad democrática costarricense esto no es sorpresa. Los controles están más por dirigir el flujo de dinero que viaja de un lado a otro.
Ahora el ciudadano se prepara, al mejor estilo de las corridas a la tica, para presenciar toda clase de suerte e improvisación con el propósito de alterar las tendencias que, de ser ciertas, muestran las encuestas para este cierre de campaña.
Como gajes de esta parranda electoral, los empujones, zancadillas y codazos, serán parte de ese juego, donde también el árbitro toma protagonismo, a veces haciendo la vista gorda, todo bajo el nombre del supuesto “fair play”.

Luis Alberto Muñoz

@luisalberto_cr