Enviar
Miércoles 31 Marzo, 2010

60 años de más o menos lo mismo


El diccionario de la RAE define la socialdemocracia como sigue: “Cada uno de los sistemas derivados del socialismo que, al renunciar a la propiedad pública de los medios de producción, aunque no a su regulación y control, tienden a confundirse con el estado de bienestar capitalista”.
Costa Rica abrazó la socialdemocracia hace ya 60 años, un sistema, como lo dice el diccionario, derivado del socialismo, dos partidos políticos han sido los principales protagonistas, los llamados socialcristianos cuyo origen fue la unión de una serie de agrupaciones que tenían algunas semejanzas y que eran opositores al otro partido, los socialdemócratas, representados por el PLN.
Entre sus filas ha habido gente de centro, de izquierda moderada y de izquierda más radical, el país ha estado dividido en esos bandos más por las secuelas de la revolución de 1948 que por otra cosa, los dos partidos han tenido en común esa ideología con algunas pequeñas diferencias.
Sus pleitos internos —en ambos partidos— se han dado también por diferencias ideológicas, que si uno estaba más hacia el centro que si el otro más hacia la izquierda, que si uno era más “rojito” que si el otro era más verde, y esto ha sido motivo del autoexilio de algunos para formar casa aparte o unirse con los que más semejanzas tenían, a la fecha pudiésemos decir que toda la izquierda del PLN emigró al PAC, y la mayoría de los socialcristianos que estaban más al centro se alejaron de su partido.
La verdad sea dicha, estos dos partidos eran muy parecidos, durante muchos años, ambos defendieron —por pura politiquería electorera— los monopolios del estado.
Este modelo derivado del socialismo funcionó y logró grandes cosas en las dos primeras décadas, fue en esos años donde se empezó a llevar cabo un verdadero cambio para bien de Costa Rica, luego vinieron 40 años de más o menos lo mismo, una socialdemocracia consolidada, pero netamente electorera, sin visión de país, con una burocracia y una maraña legal cada día más grande y compleja.
Este modelo tuvo “secuestradas” nuestras libertades económicas durante décadas, la apertura ha sido muy lenta, empezamos con la banca y la firma de los TLC con México, Canadá y hasta hace poco con el de Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana lo que obligó al Estado a eliminar el monopolio de los seguros y el de las telecomunicaciones.
Mientras en Nicaragua en 1997 entregaban líneas de celulares en 20 minutos, nosotros teníamos que esperar hasta tres años, en tanto Panamá aprobaba su TLC con Estados Unidos en unas semanas, nosotros necesitamos cerca de cuatro años para aprobarlo, llevamos 50 años terminando la avenida segunda, 40 años con la carretera de Circunvalación y ninguna de las dos está concluida, 32 años tuvimos que esperar para ver la carretera a Caldera y algo parecido nos sucede con la Costanera.
La razón y la lógica nos dicen que debemos dejar de caminar por este sendero y buscar otras rutas que nos permitan progresar más rápido, eso sí, fortaleciendo y mejorando las instituciones y programas sociales que han sido pilares para nuestra democracia.
Si no hacemos un cambio rápido y seguimos con este modelo, nos tomará otros 60 años ver una carretera de seis vías a Liberia, o una de Peñas Blancas a Limón pasando por el norte del país, los trenes eléctricos, los puertos, el aeropuerto de la zona sur, mejores carreteras en todo el país, mejor educación y muchas otras cosas que todos los costarricenses podríamos disfrutar.

Carlos Vílchez Navamuel
Consultor de Bienes Raíces