Luis Alberto Muñoz

Luis Alberto Muñoz

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Viernes 30 Diciembre, 2011


2011, a fuego cruzado


Se puede decir sin titubear que el 2011 fue un año convulso para Costa Rica.
El gobierno de Laura Chinchilla tuvo dos frentes de batalla, uno interno, el déficit fiscal, y otro externo, Daniel Ortega.
El alarmante aumento de los gastos del gobierno fue un baldazo de agua fría. Si bien es cierto, este tema no era nuevo, lo que sí resultó sorpresivo fue que una buena parte de la expansión de los egresos del Estado no era posible recortarla.
La gran interrogante que surge es si en Costa Rica realmente queremos tener un Estado más grande. La segunda duda consecuente es, ¿y para qué?
El problema que tiene el gobierno para pedir más impuestos es la credibilidad. La ineficiencia de la función pública es el meollo del asunto. La maraña burocrática que no da frutos visibles al ciudadano resta fuerza a la idea de cobrar más.
La respuesta de diversos sectores ha sido contundente, el Estado debe detener el despilfarro y la glotonería, apretarse la faja, antes de pedir más.
El segundo tema es el mal vecino, Daniel Ortega. Tras lograr su reelección, en muy buena parte aprovechando el escándalo de la invasión a suelo costarricense que perpetró en Isla Portillo, ahora ha visto que levantar sentimientos nacionalistas dentro de su país tiene buenos réditos.
Con el pasar del tiempo, quedó claro que la decisión de Costa Rica de no presentar el caso directamente a las Naciones Unidas fue desacertada.
Ahora nos encontramos en un litigio en la Corte de La Haya, cuyos resultados, las medidas cautelares impuestas, otro plato de babas como la OEA, sirvieron para más provocaciones de Ortega; la más reciente, los jóvenes sandinistas acampando en la zona invadida.
Una buena medida tomada por la Presidenta Chinchilla fue la construcción de la carretera “Dignidad”, 130 kilómetros paralelos al río San Juan.
Esto no solo ha terminado nuestra dependencia para transitar por el río, sino que ha llevado desarrollo a unas 2,5 mil familias de este territorio casi abandonado.
La convulsión con Ortega seguirá, hace poco Nicaragua presentó su demanda contra el país, y la posibilidad de una tregua civilizada y diplomática está cada vez más lejos.
En la edición de mañana me referiré a las perspectivas para el 2012.

Luis Alberto Muñoz