¡Inundación de cachorros!
Luis Sequeira, único cachorro consolidado y Bryan Jiménez, son parte de la pródiga camada rojinegra. www.imagenesencostarica.com/ La República
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Es complicado analizar si Liga Deportiva Alajuelense ha desaprovechado tanto talento o si ahora con Benito Floro en la dirección técnica tendrá oportunidad de recuperarlo.

Lo decimos porque después de la generación que dejó en las filas del León, el trabajo de Marcelo “Popeye” Herrera, liderada por figuras como Pipo González, Marco Ureña, Luis Miguel Valle y Yendrick Ruiz entre otros, venía en ruta otra camada que se proyectaba a convertirse en la base del Alajuelense de hoy y que por lo visto en el papel, parece que no fue aprovechada.

Liga Deportiva Alajuelense nutrió a selecciones nacionales menores, Sub 17 y Sub 20 de rostros juveniles de muy buena calidad, que se suponía catapultados a ser piezas de las formaciones posteriores de Óscar Ramírez, Javier Delgado, Hernán Torres, José Giácone y Guilherme Farinha.

Citamos entre otros a Adonis Pineda, Daniel Villegas, Jürgen Román, Jordi Matarrita, Eduardo Juárez, Roberto Córdoba, Aarón Murillo, José Alvarado, Álvaro Martínez y Barlon Sequeira.

Ninguno de esto cachorros ha pegado en la primera división del León erizo por diferentes circunstancias. Perfectamente podríamos estar hablando de una generación perdida, aunque el 90% de estos jugadores está en la nómina con la que Benito Floro alista la siguiente temporada.

Lo curioso del caso manudo y que no deja de llamar la atención, es cómo el Alajuelense y sus comisiones técnicas, sin aprovechar la presencia en sus filas de esta camada de cachorros de altos quilates, lanza otra, donde llegan nuevas caras como las de Diego Mesén, Juan Pablo Vargas, Steve Garita, Esteban Marín, Darío Alfaro, Jean Carlo Agüero, Luis Sequeira, Kenneth Cerdas, Harry Rojas, Jean Carlo Innecken, Anthony López, Arturo Campos y Bryan Jiménez entre otros, y de hecho, solo se consolida en el primer equipo y como futbolista estelar en las formaciones de Floro, el volante central Luis Sequeira.

Entonces, de toda esta inundación de cachorros en la grama del Morera Soto, solo les pegó uno, el volante Sequeira, lo que no deja de ser noticia y que se puede analizar como un hecho lamentable o desafortunado.

Pero, vamos a más, a otro detalle que aumenta la interrogante.

¿Con esta masiva calidad de mano de obra, de calidad, de rostros juveniles a la espera de la gran oportunidad, cómo y por qué la actual dirigencia del Alajuelense, firma a nuevos jugadores de perfil modesto de nuestro campeonato?

Llegan figuras como los recién firmados Seemore Johnson, Álvaro Aguilar, Jake Beckford, Bryan López, Din John Arias y regresan a la nómina Jossimar Pemberton y Kenneth Dixon, de manera que cuesta adivinar o proyectar las intenciones del cuerpo técnico manudo para el Invierno.

Tenemos a un grupo muy grande de futbolistas jóvenes pidiendo espacio y a la espera de la gran oportunidad. Estamos citando a un par de generaciones que perfectamente se pueden perder o ya se perdió una por falta de espacios. La Liga ficha caras modestas y no le abre el portón a su propia camada de cachorros.

Y lo peor (para estos muchachos), viene el campeonato y Alajuelense forma con Pemberton, Salvatierra, Scott, Johnson y Meneses; Gutiérrez, Valle, Sequeira y Cordero; Guevara y McDonald y queda esta decena de talentos de nuevo calentando la dura banca del eventual relevo. Ahora: Benito Floro tiene la palabra.

 

 



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