Lo que comenzó como una decisión tomada casi por casualidad al terminar el colegio llevó a Nicolle Jiménez a representar a Costa Rica en el Americas Young Chef Award 2026, competencia internacional que se realizará en Ecuador del 8 al 13 de octubre y reunirá a jóvenes talentos de la gastronomía.
Originaria de Coto Brus, la joven creció rodeada de recetas y tradiciones familiares. Su abuela y su mamá han sido cocineras, por lo que desde pequeña estuvo vinculada con los ingredientes y preparaciones que forman parte de la cocina.
Uno de los recuerdos que, según indica, más ha marcado su relación con la gastronomía está relacionado con su abuela, quien todavía prepara tamales para familias de la zona. Desde niña, Nicolle colaboraba en tareas como limpiar las hojas, preparar la masa y armar los tamales.
“Yo siempre había estado cerca de la cocina, pero nunca la había visto como algo para mi vida, como una carrera. Primero vino la preocupación económica: no era solo pagar la universidad, era mantenerme sola en un lugar nuevo y lejos de mi casa. El apoyo de mis padres fue fundamental, pero sabía que no podían costear todos mis gastos, así que tuve que gestionar un préstamo. Cuando finalmente entré a la universidad empecé a descubrir que ser chef realmente me gustaba”, señaló Jiménez, estudiante de gastronomía de la Universidad Latina de Costa Rica.
Su desempeño comenzó a destacar desde los primeros cursos. En 2024 obtuvo el primer lugar en una competencia nacional junto a su compañera Andrea Mena.
Ese resultado les permitió viajar a Guatemala, donde alcanzaron el tercer lugar entre 15 escuelas de gastronomía.
Ahora, Nicolle se prepara para llevar su propuesta a Ecuador, donde competirá en el Americas Young Chef Award 2026 con el respaldo de LAICA, mediante su marca azúcar Doña María y el programa “Muévalo con Sazón”, así como de la Universidad Latina de Costa Rica.
Para la competencia, Nicolle desarrollará una propuesta basada en ingredientes y sabores costarricenses, con una interpretación contemporánea del Rice and Beans, platillo arraigado en la cultura caribeña del país.
El certamen contempla dos etapas. Durante el primer día, los participantes deberán presentar el Rice and Beans en su versión tradicional, mientras que en la segunda jornada tendrán que desarrollar una variación innovadora del plato.
La propuesta de la costarricense será un postre compuesto por una sablé de frijol en forma de taquito, acompañada de un bizcocho de coco, una preparación frutal, salsa de caramelo con chile panameño y jengibre, además de un cremoso de banano y plátano maduro.
El desafío también representa una oportunidad para explorar un área diferente de aquella a la que Nicolle está acostumbrada.
Su experiencia se ha concentrado principalmente en la cocina caliente y salada, por lo que desarrollar un postre le permitió experimentar con nuevas técnicas e ingredientes, entre ellos el azúcar.
“Para nosotros es muy importante acompañar a jóvenes como Nicolle, que representan esfuerzo, talento y una enorme pasión por lo que hacen. Apoyar su participación en una competencia internacional es también una forma de apostar por el talento costarricense, demostrar la versatilidad y las propiedades del azúcar y apoyar la gastronomía como espacio para proyectar nuestra identidad”, indicó Sandra Vega, gerente de Mercadeo y Ventas de LAICA.
La participación de Nicolle se enmarca en el trabajo conjunto entre LAICA, mediante su plataforma “Muévalo con Sazón” y una de sus marcas comerciales, azúcar Doña María, y la Escuela de Gastronomía de la Universidad Latina de Costa Rica.
La iniciativa impulsa la formación y proyección de jóvenes talentos gastronómicos mediante espacios de aprendizaje e intercambio de conocimientos sobre este ingrediente dirigidos a estudiantes y futuros profesionales.
“Esta alianza nos permite convertir nuestro compromiso con el talento joven en oportunidades reales. Queremos que jóvenes con talento y vocación encuentren espacios para desarrollar sus capacidades, ampliar sus conocimientos y descubrir nuevas formas de incorporar productos naturales como el azúcar en sus propuestas gastronómicas. También buscamos acompañarlos para que puedan asumir nuevos retos, competir y representar al país”, comentó Vega.
Para Nicolle, la competencia en Ecuador representa un nuevo paso dentro de un proceso de formación profesional que, en un futuro, la llevará a realizar una pasantía en España para sumar nuevas experiencias a su trayectoria en la gastronomía.