La infraestructura tecnológica del Banco de Costa Rica (BCR), que respalda el procesamiento y resguardo de información para sus operaciones y servicios, alcanza niveles de eficiencia energética superiores al promedio mundial.
Estos resultados se alinean con la estrategia de optimización y sostenibilidad que la entidad ha desarrollado de manera continua durante más de una década.
Para medir el desempeño energético de estas instalaciones, se utiliza el PUE (Power Usage Effectiveness o efectividad del uso de la energía), un indicador que muestra la relación entre la energía total consumida por la infraestructura y la energía utilizada específicamente por los equipos informáticos.
En abril de 2026, el promedio mundial de la industria se ubicó en 1,53, mientras que el Centro Principal de Procesamiento (CPP) registró un indicador de 1,45 y el Centro Alterno de Procesamiento (CAP) del BCR alcanzó 1,39.
En ambos casos, los centros de datos de la entidad financiera se situaron por debajo del promedio mundial.
“Nuestros resultados responden a una estrategia de sostenibilidad que el banco ha venido desarrollando a lo largo del tiempo, como parte de su programa de ASG. Hemos trabajado en estándares de arquitectura y en criterios para la selección de soluciones y equipos, procurando que incorporen tecnologías altamente eficientes en el consumo energético, sin sacrificar la capacidad de procesamiento”, señaló Johnny Chavarría, gerente corporativo de Tecnología del BCR.
Tecnología y gestión para reducir el consumo
El desempeño de los centros de datos se apoya en distintas medidas aplicadas a la infraestructura, los equipos y los procesos de operación.
Entre ellas figura la contención de pasillo frío, un sistema que separa el aire frío del caliente para evitar que se mezclen y favorecer una distribución eficiente del enfriamiento hacia los equipos.
La institución también utiliza servidores, sistemas de almacenamiento y redes con fuentes de alimentación y tecnologías de última generación para optimizar el consumo energético por capacidad de procesamiento.
A estas medidas se suman sistemas electromecánicos de alta eficiencia que incorporan variadores de frecuencia, motores eficientes y mecanismos optimizados de distribución eléctrica.
La instalación de paneles ciegos en espacios sin equipos ayuda a evitar fugas de aire y a mantener la estabilidad térmica.
Por su parte, en los sistemas de enfriamiento, el banco implementa tecnologías inverter y recurre al free cooling cuando las condiciones lo permiten.
Estas soluciones se complementan con herramientas de monitoreo inteligente que ajustan la capacidad de enfriamiento según la demanda real.
La supervisión también desempeña un papel importante en la gestión de las instalaciones. Para ello, el BCR utiliza plataformas de gestión de infraestructura de centros de datos (DCIM) y sensores del internet de las cosas (IoT), que permiten monitorear las condiciones de operación en tiempo real y analizar posibles escenarios.
“Utilizamos herramientas especializadas en el monitoreo de centros de datos, que nos permite llevar un control prácticamente milimétrico de los distintos aspectos de su operación. Además, contamos con un sistema automatizado de monitoreo de alarmas, con umbrales de tolerancia definidos que generan alertas preventivas para anticipar posibles interrupciones operativas o incidentes”, indicó Chavarría.
El componente humano complementa estas medidas mediante certificaciones de Uptime Institute en AOS y AOP, orientadas a las operaciones y prácticas de los centros de datos, con el propósito de mantener la gestión bajo estándares internacionales.
Criterios de eficiencia y cumplimiento normativo
La estrategia del BCR también contempla la adquisición de tecnología con criterios de eficiencia energética.
Para ello, la entidad incorpora estándares y cláusulas en sus procesos de contratación que buscan garantizar que los equipos adquiridos cumplan con estos requisitos, desde computadoras portátiles hasta servidores y sistemas de gran capacidad.
Como parte de estas iniciativas, el banco renovó recientemente su mainframe, equipo que incorpora características orientadas a mejorar el consumo energético.
“La eficiencia del Centro de Datos forma parte de una visión en la que tecnología y sostenibilidad avanzan de manera conjunta. En el BCR hemos logrado que una infraestructura fundamental para nuestra operación alcance niveles de eficiencia energética que superan el promedio mundial. Es el resultado de años de inversión, innovación y, especialmente, del conocimiento de nuestro talento humano”, explicó Chavarría.
En materia de regulación y buenas prácticas, el banco indicó que opera bajo los estándares y las disposiciones del Reglamento CONASSIF 5-24, que toma como referencia marcos como COBIT.
Su aplicación abarca las áreas tecnológicas de la entidad y de las empresas subsidiarias del conglomerado, entre ellas BCR Seguros, SAFI, Valores y Leasing.
Además, en enero de 2026, la institución obtuvo la certificación PCI, que establece controles y requisitos en materia de ciberseguridad, entre los que se incluyen exigencias específicas para los centros de datos.
La experiencia acumulada y los estándares implementados permiten al BCR ofrecer su centro de datos a otras empresas e instituciones para alojar y resguardar su información en una infraestructura que combina seguridad, continuidad operativa y eficiencia energética.