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Anuncio encendió fuertes reacciones, incluso dentro del mismo partido del gobernante
Zelaya llama a elección de Asamblea Constituyente

Mandatario hondureño emula a Chávez, Morales y Correa con un plan de reforma constitucional

Tegucigalpa
EFE

Manuel Zelaya, presidente hondureño, ha convocado una consulta popular con vistas a la elección de una Asamblea Constituyente que dicte una nueva carta magna, una decisión que ha provocado rechazo hasta en su propio partido. En un decreto publicado ayer Zelaya anunció la celebración de "una amplia consulta popular en todo el territorio nacional, para que la ciudadanía hondureña pueda expresar libremente su acuerdo o no con la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente".
Los sectores que rechazan la disposición de Zelaya coinciden en que el gobernante está siguiendo los pasos de los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, Evo Morales, de Bolivia, y Rafael Correa, de Ecuador, los cuales han acometido procesos de cambio constitucional en sus países.
La primera consulta popular se hará a más tardar el último domingo de junio próximo y estará a cargo del Instituto Nacional de Estadística (INE), según el decreto del Ejecutivo.
El INE preguntará: "¿está usted de acuerdo que en las elecciones generales de noviembre de 2009 se instale una cuarta urna para decidir sobre la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente que apruebe una nueva Constitución política?", según establece el mismo decreto.
La cuarta urna para la consulta popular que quiere Zelaya sería instalada en las mesas de las elecciones generales que se celebrarán el 29 de noviembre próximo.
Para la consulta previa a noviembre, Zelaya explicó, sin más detalles, que cuenta con el respaldo de diversos sectores, entre ellos los militares y organismos internacionales, y que instalará unas 10 milurnas en todo el país para que el pueblo se exprese.
Fuentes del INE que solicitaron el anonimato confiaron ayer al diario "Proceso Digital" en Tegucigalpa que "desde hace dos semanas" comenzaron a trabajar en la consulta.
El presidente ha venido promoviendo la "consulta popular" para una reforma de la Constitución desde 2008, aún cuando en Honduras están aprobados el referéndum y el plebiscito, pero esas figuras todavía no tienen su reglamento interno para ponerlas en práctica.
A quienes consideran que su propuesta política tiene como objetivo perpetuarse en el poder o una reelección alterna, Zelaya les ha reiterado que su mandato concluirá el 27 de enero de 2010, como manda la ley, y que respetará esa fecha.
Sin embargo, la noche del lunes, su respuesta no fue tajante y dejó entrever que sí apuesta por una reelección, pese a que la actual Constitución no lo permite bajo ninguna forma.
Los ex presidentes Carlos Flores, del gobernante Partido Liberal, y Rafael Callejas y Ricardo Maduro, del opositor Partido Nacional, han expresado que a ellos no les interesa la reelección.
Además, consideran que el país tiene otros asuntos más importantes que demandan de un gran esfuerzo y recursos para resolverlos, como la inseguridad.
El candidato a la presidencia por el Partido Liberal en las elecciones de noviembre próximo, Elvin Santos, también se opone a la propuesta de Zelaya, al menos este año, por considerar que el propósito del presidente es el continuismo.
Santos incluso ha hecho alianza con el presidente del Parlamento, Roberto Micheletti, también del Partido Liberal, para oponerse en el legislativo a la propuesta de Zelaya.
El candidato presidencial por el Partido Nacional, Porfirio Lobo, es otro opositor a la iniciativa de Zelaya, a quien acusa de distraer a los hondureños con acciones que van contra la ley.
Lobo también considera que los recursos que se gastarán en la consulta popular que propone Zelaya se destinen a los campesinos que necesitan asistencia técnica y crediticia para iniciar las primeras siembras a más tardar en mayo.
El agosto pasado, en medio de una polémica interna, Zelaya firmó el ingreso de Honduras, un tradicional aliado de Estados Unidos, a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), impulsada por el presidente Chávez.


Auxilio

Managua
EFE

El Gobierno de Managua pidió ayer a la administración de Barack Obama apoyar a la empresa estadounidense Cone Denim, del Grupo Textil Internacional, que cerró temporalmente sus operaciones en Nicaragua por la crisis económica.
El llamado lo hizo el presidente de la Corporación de Zonas Francas de Nicaragua, Álvaro Baltodano, durante un encuentro con la prensa extranjera acreditada en este país centroamericano.
El funcionario alegó que esa empresa de textil y confección, que operaba en régimen de zona franca para la exportación, es un "símbolo" en Nicaragua del Tratado de Libre Comercio (TLC) que mantienen Estados Unidos y Centroamérica.
El cierre indefinido del grupo textilero estadounidense, que inauguró a mediados del 2008 en Nicaragua una planta de fabricación de tela de mezclilla, con una inversión de 100 millones de dólares, es un "golpe" al TLC, sostuvo.
"¿Qué es lo que estamos buscando? Que Estados Unidos, como parte de ese tratado, apoye (a la empresa) para buscar cómo salvar esta industria", indicó.
La empresa textil estadounidense operaba en el municipio de Ciudad Sandino, 12 kilómetros al oeste de Managua, con 850 empleos directos.
La planta producía tela de mezclilla, que es la empleada en la confección de bluyines (vaqueros).
Baltodano consideró que Estados Unidos tiene la "responsabilidad moral" de apoyar a esta empresa, que cerró sus operaciones hace dos semanas por una reducción "drástica" de sus ventas, sin precisar datos al respecto.
Dijo que Washington debería financiar a la empresa Cone Denim y otras de capital estadounidense que tengan ese mismo problema en el istmo, "para que logren solventar esta crisis actual".
Baltodano advirtió de que desde octubre pasado han cerrado cuatro empresas que operaban en régimen de zona franca en Nicaragua, que han dejado sin empleo a 2.800 personas, producto de la crisis económica.
Detalló que el volumen de las exportaciones de zonas francas en Nicaragua cayó un ocho% en enero de 2009, en relación a enero de 2008, y en valor, la disminución fue del 22%.
No obstante, resaltó que las exportaciones en volumen cayeron más en Guatemala (35,21%), Costa Rica (27,56%), El Salvador (26,88%) y Honduras (16,26%).
Y en valor cayeron más en Costa Rica (40%), Guatemala (36%), Nicaragua (22%), El Salvador y Honduras, ambos en 18%.
"La crisis, hoy por hoy, no nos ha golpeado como a los otros países" centroamericanos, dijo.


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