Wall Street dice que México subestima amenaza de Trump​
A pesar de la retórica de campaña de Trump, el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, dijo que confía que el presidente electo buscará “modernizar” el TLCAN y quizá incluir temas como el comercio electrónico en lugar de abandonar el acuerdo. Bloomberg/La República
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El gobierno mexicano y los analistas que cubren la economía nunca han estado más distanciados en sus expectativas de crecimiento. Es, en esencia, un desacuerdo sobre cuánta preocupación provoca Trump.

La Secretaría de Hacienda mantuvo el miércoles su pronóstico de expansión para el 2017, diciendo que la economía pude crecer hasta un 3%, incluso con Trump como presidente.
Un día antes, economistas del sector privado redujeron su cálculo del 2,3% al 1,8%, de acuerdo con un sondeo realizado por Citigroup.


El punto medio de un 2,5% del pronóstico de la Secretaría de Hacienda es más alto que cualquier predicción en el sondeo.
El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto esperará a ver qué políticas implementa Trump antes de ajustar su previsión, de acuerdo con Vanessa Rubio, subsecretaria de Hacienda.
Ese pronóstico optimista discrepa con el del propio banco central independiente del país. El Banco de México, cuyo líder, Agustín Carstens, dijo en septiembre que Trump era un “huracán”, redujo su cálculo de crecimiento a un rango de entre un 1,5% y un 2,5%.
“Yo creo que sí debieron haber revisado su estimación de crecimiento. A pesar de que continúa la incertidumbre en torno a las políticas que Trump pueda implementar, la incertidumbre sí va a tener un efecto contraproducente sobre el consumo y la inversión privada tan pronto como el cuarto trimestre de este año”, dijo Alejandro Cervantes, economista de Grupo Financiero Banorte, el banco mexicano más grande que se cotiza en la bolsa.
Luis Madrazo, jefe de la Unidad de Planeación Económica de la Secretaría de Hacienda, dijo ayer que el gobierno no actualizó su pronóstico para 2017 el miércoles porque su política es solo revisar la perspectiva en ciertos momentos del año.
Aunque la secretaría está analizando cambiar esa política, el pronóstico de crecimiento actual continúa vigente hasta que sea revisado, dijo Madrazo por teléfono.
El gasto privado ha contribuido a impulsar la economía de México luego de verse afectada por una caída en las exportaciones a Estados Unidos y una baja en la producción y los precios del petróleo que obligó al gobierno a recortar el gasto.
Al mismo tiempo, la confianza de los consumidores se desplomó al nivel más bajo en seis años en setiembre conforme la caída del peso a un mínimo récord tras el avance de Trump en las encuestas previas a la elección presidencial estadounidense desencadenó la perspectiva de una aceleración de la inflación.
En años recientes, México se ha ganado la reputación de ser una economía relativamente estable, cosechando los beneficios del libre comercio y la integración manufacturera con Estados Unidos para protegerse de los cambios en los precios de los productos básicos que han sacudido a otras economías latinoamericanas.
Esa confiabilidad quedó en tela de juicio este mes tras la victoria de Trump y su promesa de poner fin o alterar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Las potenciales pérdidas para México hicieron que BlackRock Inc. bajara su pronóstico de crecimiento para el año próximo al 1%, la ganancia más pequeña desde la crisis financiera del 2009. Banorte pronostica un crecimiento del 1,1%.
El pronóstico del gobierno “definitivamente es optimista”, dijo Alberto Ramos, principal economista para Latinoamérica en Goldman Sachs.
“Es probable que los riesgos e incertidumbre relacionados con la mezcla de políticas postelectoral en Estados Unidos tengan un impacto negativo inmediato”, dijo Ramos, incluyendo posibles retrasos o cancelaciones en inversiones nacionales y extranjeras y consumidores más cautelosos, dijo Ramos. Él pronostica un crecimiento del 2% para el año próximo.


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