Volvería divergencia entre Fed y Europa
El dólar avanzará y eventualmente podría alcanzar la paridad con el euro, han dicho varios analistas, uno de los obstáculos sería que la moneda en alza asustara a la Fed o que el BCE abandonara la flexibilización debido a un euro más débil. Bloomberg/La República
Enviar

 Han transcurrido más de 21 años desde la última vez que la Reserva Federal elevó las tasas de interés el mismo mes que su principal contraparte en Europa flexibilizó la política monetaria.

El mes era mayo de 1994. Nelson Mandela juraba como el primer presidente negro de Sudáfrica y se abría por primera vez el túnel que unía al Reino Unido y Francia. En los cines se estrenaba HillsCop 3 y los Crash Test Dummies cantaban “MmmMmmMmm”.
Al mismo tiempo, Janet Yellen enseñaba en la Universidad de California en Berkeley y estaba a punto de convertirse en gobernadora de la Fed. Mario Draghi era un alto funcionario en el ministerio de Finanzas de Italia. Ahora están al frente de la Fed y del Banco Central Europeo, respectivamente.
Fue hace tanto tiempo que no existían ni el euro ni el BCE. La tasa de interés de referencia de Europa era fijada por el Bundesbank de Alemania.
Ese mes, la Fed de Alan Greenspan aumentó su tasa de referencia desde 3,75% hasta 4,25% para “preservar las tendencias inflacionarias favorables y sostener de ese modo el crecimiento económico”.
Por su parte, el Bundesbank —dirigido por Hans Tietmeyer— rebajó su tasa de descuento desde 5% hasta 4,5% para impulsar el crecimiento en la economía más grande de Europa.
Ninguno de los bancos centrales mencionó el deseo probable de un dólar más fuerte después de que su caída había comenzado a perturbar los mercados financieros.
Volviendo al presente, un quiebre similar ocurriría en tanto los inversores predicen que en diciembre la Fed elevará su tasa cercana a cero y el BCE inyectará nuevo estímulo monetario, posiblemente a través de una mayor compra de activos o de una tasa de depósito más baja.
“La política del banco central es actualmente el principal motor de los mercados en tanto la divergencia vuelve a ser la historia central”, dijo Jeremy Hale, responsable de macro estrategia en Citigroup Inc. de Londres.
Trazar paralelos entre el momento presente y 1994 no es totalmente justo, escribieron en un informe a sus clientes el martes los estrategos cambiarios de CreditSuisseGroup AG, ShahabJalinoos y Matthew Derr.
En aquel entonces, las tasas de Alemania bajaban desde los picos máximos alcanzados tras la unificación y los rendimientos de sus bonos se mantenían más altos que los de Estados Unidos pese a la división política.
Con todo, los rendimientos alemanes y estadounidenses a la larga convergieron en tanto la Fed y el Bundesbank siguieron por caminos separados.
 

 

 



Ver comentarios