Tomas Nassar

Tomas Nassar

Enviar
Jueves 19 Marzo, 2009

VERICUETOS
Volvamos a la escuela

Tomás Nassar

Quien haya tenido la paciencia de leer esta columna sabrá que he sido, a veces extremadamente, enfático en la necesidad de que nuestra población reciba oportunidades suficientes para que todos puedan crecer con equidad.
Más que la benevolencia de la caridad, he abogado por la solidaridad como única posibilidad de plasmar en realidad el derecho natural e inalienable de todos a percibir un trato igualitario y, por ende, justo. Solidaridad y oportunidad se entrelazan definitivamente porque el ejercicio de la primera tiene como objetivo fundamental la creación de espacios que, siendo debidamente aprovechados por cada quien, permiten surgir desde la pobreza. No es necesario mencionar los múltiples ejemplos de extraordinarios hombres y mujeres que, viniendo de la miseria, han surgido gracias a su empeño y tesón, y a que tomaron ventaja de las posibilidades que se les ofrecieron.
Conscientes de ello, en nuestra empresa hemos decidido crear la Fundación Volver a la Escuela; un proyecto que ha involucrado a todos nuestros compañeros y que pretende precisamente convertirnos en agentes activos en la apertura de oportunidades mediante la creación de un ambiente propicio puesto al alcance de los niños para que puedan crecer como personas y como ciudadanos de bien en el futuro.
Nuestro proyecto consiste en crear un compromiso con una escuela en particular, que se elige mediante la aplicación de varios parámetros, de aportar recursos personales y materiales que permitan alcanzar los siguientes objetivos específicos: a) cero deserción; b) cero drogas; c) dominio del inglés; d) computación y tecnologías al alcance de todos; e) equipo adecuado e instalaciones decorosas; y f) excelencia académica.
Adoptar una escuela no significa para nosotros solamente apoyarla con aportes económicos, sino fundamentalmente involucrarnos personalmente en la ejecución directa de todas las acciones dirigidas al alcance de los indicados objetivos, lo que presupone participación directa individual y colectiva, oferta de tiempo y las distintas capacidades y habilidades de cada uno. Se trata de potenciar el crecimiento de los docentes, de que nuestra gente asuma la responsabilidad de enseñar inglés, de dar formación en computación, de motivar a los muchachos a mantenerse estudiando, de promover programas de prevención contra el uso de drogas, en fin, a convertirnos en partícipes cotidianos de la vida del centro.
Entendemos claramente y en su verdadera dimensión cuál es el papel y la responsabilidad del Estado en la educación pública, y por supuesto comprendemos el rol que la familia y los maestros están llamados a jugar en la formación de sus niños. Nuestra intención no es suplantar a uno ni a otros, ni asumir obligaciones que naturalmente corresponden a ellos. Nuestro interés es simple y sencillamente intentar proporcionar recursos, pero sobre todo, tiempo útil y efectivo.
Estamos convencidos de que este tipo de interacción responde al principio de solidaridad indispensable para mejorar la dinámica social y para garantizar que el modelo de país que mayoritariamente elegimos tener pueda preservarse a partir del acceso a la oportunidad de crecimiento individual.
Ojala nos puedan acompañar en este proyecto.