Enviar
Violencia no cesa en Bangkok
El asalto al bastión de “camisas rojas” desata ataques y saqueos en Tailandia

A pesar de que los líderes de los manifestantes camisas rojas declararon su rendición y solicitaron a sus seguidores que abandonaran los disturbios, la violencia continúo y dejó un saldo de al menos cinco muertos.
Desde que comenzaron los disturbios a raíz de que el Ejército emprendiera el pasado jueves una amplia operación para cercar a los manifestantes en su campamento, al menos 46 personas han muerto y unas 400 resultado heridas.
Con estas víctimas de los disturbios se eleva a 75 el número de personas que han perdido la vida y aumenta hasta 1.800 la cifra de heridos desde que a mediados de marzo empezaron las protestas,
El Gobierno de Tailandia declaró ayer el toque de queda en Bangkok después de que las tropas asaltaran el bastión de los “camisas rojas” en el corazón comercial, y grupos de seguidores atacaran e incendiaran edificios en la capital y en varias provincias del país.
Con los líderes y manifestantes acorralados, el Gobierno tailandés anunció en un mensaje televisado, que la operación militar había sido un “éxito”.
Acto seguido y siete horas después de que las tropas entraran en la fortaleza, los cabecillas de la protesta anunciaban su rendición y pedían a sus seguidores por la megafonía del campamento, que se marcharan.
“Vosotros sabéis que nunca os abandonaré pero ha llegado el momento de evitar más muertes, porque es a nuestros camisas rojas a quienes están matando”, dijo Jatuporn Promphan, el cabecilla del ala del frente rojo antes de descender del escenario montado en el epicentro de la zona ocupada.
Unos minutos después, Promphan y otros líderes del frente fueron escoltados por agentes de la Policía hacia el cuartel general de la institución, situado a escasa distancia.
Otro de los dirigentes del ala dura, el ex cante de melodías, Arisman Pongruengrong, fue capturado cuando pretendía abandonar la ciudad y trasladado al cuartel general de la brigada especial de Policía de fronteras, en la provincia de Phetburi
La reacción al asalto, la rendición y detención de los cabecillas de la protesta no tardó en producirse.
En las afueras de Bangkok, unos cientos de partidarios del frente antigubernamental asaltaron y tomaron el control de la instalación de Thaicom, que bloquea por orden del Gobierno la señal por satélite a la cadena de televisión PTV de los “camisas rojas”. La violencia se extendió rápidamente por provincias del noreste del país, bastión del movimiento de los “camisas rojas” que guía y financia el ex mandatario Thaksin Shinawatra, exiliado en Dubai a raíz de que fuera condenado en rebeldía a dos años de cárcel por un delito de corrupción cometido antes del golpe de Estado que le desalojó del poder en 2006.

Bangkok /EFE
Ver comentarios