Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 15 Marzo, 2017

Aeris, el concesionario del Juan Santamaría, ha entendido la sed que tienen los viajeros para viajes sin escala punto a punto y ha logrado atraer líneas que ofrecen ese servicio

Viajeros frecuentes necesitan eficiencia

Los que viajan con frecuencia probablemente lo hacen por compromisos laborales o empresariales; no están paseando. Lo que necesitan es transportarse en horario fijo a un destino, cumplir con los clientes y otros compromisos y regresar a su país de origen sin demoras. Ocupan vuelos “punto a punto” y agradecen cuando los gobiernos reducen los trámites.

Por más que COPA y AVIANCA promueven sus “hubs” respectivos, la verdad es que al viajero frecuente no le gusta visitarlos. El de Panamá ahora está tan congestionado que para conectar allí se necesitan dos horas. Un viaje a Lima, que “punto a punto” en Avianca puede durar tres horas y 20 minutos, puede tardar cinco horas y media por el “hub de las Américas”. Los hubs de Panamá y San Salvador están congestionados, los baños “más o menos limpios”, los clubes ejecutivos mediocres, y no hay donde sentarse.
En el caso de Panamá han instalado “aceras eléctricas” para agilizar el movimiento de los pasajeros, pero en 20 viajes que he hecho por ese aeropuerto nunca he encontrado a todos funcionando. En el caso de San Salvador (Comalapa) uno a veces no sabe si está pasando por un corredor entre tramos de mercado o si es un aeródromo internacional de importancia.
Otro tema de importancia para el viajero de negocios es el del papeleo y los trámites. Para los costarricenses lo que más molesta es el servicio de Migración en el Juan Santamaría. El personal es agradable y hace su trabajo, pero lo que no se entiende es por qué a los ticos se les exigen llenar un papel para entrar a su país. Un costarricense puede entrar con la cédula y sin llenar absolutamente ningún papel migratorio (el de la aduana sí tiene que llenarse). Después de estar trabajando fuera por dos o tres días bajarse del avión en su país para hacer fila con 60 o 70 personas mientras que los inspectores revisan la ortografía en unos papeles obsoletos, es reforzar la idea de que el sector público no tiene líderes que entiendan la ley.
Aeris, el concesionario del Juan Santamaría, ha entendido la sed que tienen los viajeros para viajes sin escala punto a punto y ha logrado atraer líneas que ofrecen ese servicio. Ahora es posible viajar a Londres, París, Montreal, Madrid, Dallas y Nueva York sin poner pie en ningún otro lugar: ¡Qué maravilla! Pero también se necesitan a Santo Domingo, San Juan, Monterrey, Cartagena, Roma y Buenos Aires, para citar algunos destinos de importancia.
Cuando sueñan los viajeros de trabajo centroamericanos imaginan un trato especial de parte de las autoridades para los vuelos punto a punto dentro de la región. Si todos los seis forman parte de un mercado “común”, ¿Por qué tener que pasar por la aduana cuando se viaja de Costa Rica a Nicaragua? ¿Por qué no tener filas especiales para centroamericanos en las migraciones y un trato más acelerado? Lo más difícil es reducir la tramitomanía gubernamental, desde luego.
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