Vehículos eléctricos de Chrysler causan sorpresa y escepticismo
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Vehículos eléctricos de Chrysler causan sorpresa y escepticismo

Michigan

Chrysler LLC usó vehículos de prueba no identificados, un presupuesto secreto y un grupo de investigación y desarrollo con vía libre para innovar a fin de producir la sorpresa del mes pasado, la revelación de tres vehículos eléctricos. Con este paso se lanzó a competir con General Motors Corp. y Toyota Motor Corp. por el derecho a jactarse de tener los vehículos más eficientes en cuanto al uso de combustible.
Con la orden del entonces máximo responsable Tom LaSorda de producir prototipos funcionales para este verano (boreal), en enero de 2007 Chrysler seleccionó diseñadores e ingenieros de toda la compañía para trabajar en un área aislada de su sede en Auburn Hills, Michigan, dijo Doug Quigley, ingeniero jefe del proyecto.

“Quedamos absolutamente sorprendidos aquí” cuando Chrysler anunció los vehículos el 23 de septiembre, dijo Tracy Handler, analista de productos automotores en Global Insight Inc. en Troy, Michigan. “Y probablemente un poquito escépticos en cuanto a cuán reales estos son”, agregó.
Hasta el momento del anuncio, Chrysler raramente figuró en los rumores del sector sobre autos eléctricos, dominados por el Chevrolet Volt de GM, que saldrá en 2010, y la versión de enchufe del Prius eléctrico y de gasolina de Toyota. El actual Prius contribuyó a que el fabricante japonés atrapara 77% del mercado estadounidense de vehículos híbridos.
La flota eléctrica inicial de Chrysler consiste en un Jeep Wrangler, una minivan Town & Country y un auto deportivo de dos plazas llamado por ahora Dodge EV, basado en el diseño del modelo Europa de Group Lotus Plc.
En el evento, los periodistas pudieron hacer un examen de manejo de un vehículo todoterreno Wrangler y un auto de dos plazas amarillo en una pista de pruebas detrás de la sede de la compañía. Una minivan eléctrica estaba en exhibición. Uno de los tres modelos saldrá a la venta en 2010, dijo Chrysler.
Crear prototipos es una cosa. Que un un fabricante de automóviles deficitario, de un cuarto del tamaño de GM y Toyota, pueda ensamblar vehículos eléctricos avanzados competitivos en momentos en que la caída de las ventas reduce sus ingresos, es algo distinto.
“Les va a resultar difícil sacar esto adelante”, dijo Mike Omotoso, analista afincado en Michigan para la firma de investigaciones de mercado J.D. Power & Associates. Es improbable que Chrysler tenga los recursos o la tecnología para desarrollar vehículos de producción para su objetivo de 2010, agregó.
Además del Volt, que según GM viajará 40 millas (64 kilómetros) con una carga inicial, Nissan Motor Co., de Tokio, planea vender un auto completamente eléctrico con una autonomía de 100 millas (160 kilómetros), también en 2010. Toyota no ha dado fecha objetivo para el Prius de enchufe.
Chrysler usó modelos existentes para acelerar el proceso. La desventaja es que a los vehículos les pueden faltar las reducciones de peso y el aerodinamismo que el Volt de GM tendrá por su diseño totalmente nuevo, dijo Quigley. Tales mejoras estarán en los modelos de próxima generación de Chrysler, que ya están en vías de desarrollo, agregó.
Será “interesante” ver cómo Chrysler cubre las necesidades de potencia de un vehículo del tamaño de una minivan, dijo David Darovitz, portavoz de GM en Detroit.
“Tienen que presentar algo”, dijo John Janson, portavoz de Toyota en Torrance, California, refiriéndose al proyecto de Chrysler. Añadió que las nuevas reglas de emisiones cero para los vehículos, impuestas por la Junta de Recursos del Aire de California, requieren que los mayores fabricantes de automóviles vendan alguna clase de vehículo de emisiones ínfimas, como un auto eléctrico, a partir de 2010.
Para contrarrestar el escepticismo con que fueron recibidos sus vehículos eléctricos, Chrysler decidió poner 100 prototipos en flotillas de prueba. De otro modo, “la gente concluiría automáticamente que solo son palabras”, dijo Quigley.
Chrysler les dará vehículos a Gobiernos, compañías eléctricas y otras empresas a partir de 2009 para que los prueben en condiciones del mundo real.
Chrysler denominó al programa ENVI, palabra que se pronuncia igual que “envy” (envidia, en inglés); la compañía la eligió como forma abreviada de “environment”, que en inglés significa ambiente.

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