David Gutierrez

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Martes 13 Enero, 2015

Somos el país con el mayor costo de vida de Centroamérica y uno de los más altos de Latinoamérica


¿Vacacionar en Costa Rica?

Al regreso de las vacaciones de fin de año siempre surge como tema comentar lo caro que es tomar estos merecidos recesos en nuestro país.
Mucha gente que viajó fuera del país en esas fechas coincide en que hacer turismo en el extranjero es más barato que acá, y citan lugares cercanos como Nicaragua, Cartagena, Roatán o México, pero también Europa y Estados Unidos, donde los precios de hoteles, alimentos y demás son muy inferiores a los nuestros.
¿Por qué es todo tan caro en nuestro país?
Hay todo tipo de teorías, y ni los más reconocidos economistas se han puesto de acuerdo sobre el tema.
Somos el país con el mayor costo de vida de Centroamérica y uno de los más altos de Latinoamérica. El vigésimo “Informe de estado de la nación” estableció que, aunque en 2013 el país presentó una de las inflaciones más bajas de la región (3.7%), se evidenció que somos un 20% más caros que el promedio de los demás países latinoamericanos.
Una de las posibles explicaciones es el tipo de cambio. Pasamos del sistema de minidevaluaciones al de bandas, en el que la intervención del Banco Central ha llevado a tener un tipo de cambio artificial por medio de una avalancha de dólares.
Por 22 años el esquema de minidevaluaciones logró que el tipo de cambio se mantuviera estable, generando confianza y estabilidad. Pero, con el sistema de bandas el tipo de cambio empezó a bajar, poniendo en seria desventaja al productor nacional, ya que los insumos locales se encarecieron en relación con los de otros países.
Si hubiésemos seguido con el sistema de minidevaluaciones el tipo de cambio debiera estar arriba de ¢700 y no en los actuales ¢545.
Otra de las explicaciones es el alto precio de los productos regulados y de los productos “protegidos” arancelariamente. Tenemos precios exorbitantes en electricidad y combustibles, dos disparadores de precios finales a consumidores, pues son indispensables para la fabricación y distribución de los bienes.
Otras causas pueden radicar en los altos tributos, junto a las cargas sociales y a los pagos de servicios adicionales que no se requieren en otros países, como seguridad y medicina privada, entre otros.
Como si fuera poco, estos altos impuestos y cargas que pagamos se invierten en salarios públicos abusivos o de forma inadecuada: gastamos más pero seguimos igual (del 4,7% del PIB en 2000 al 7,3% en 2013 en educación, parecido en salud).
El mal manejo del gasto público afecta nuestra competitividad y los precios, en un encadenamiento negativo que el país no ha podido romper.
Aunque el Ministro de Turismo ha indicado que la estrategia de Costa Rica no es competir con base en precios bajos, lo cierto es que sí estamos tratando de mantener un liderazgo como destino turístico, y los costos de una vacación acá afectan tanto a nacionales como extranjeros.
Es un precio muy alto que el país pagará a mediano plazo en esta competencia a menos que se tomen las medidas integrales que permitan reducir costos y precios de manera efectiva.

David Gutiérrez
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