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Mandatario asistió hace más de un año a una boda en aeronave de Seguridad Pública, reconoció ayer Rodrigo Arias, ministro de la Presidencia
Uso de avioneta por parte del Presidente genera cuestionamientos
• Uso se dio para resguardar la seguridad del gobernante, aducen en la Presidencia
• PAC analiza si elevará el caso al Ministerio Público; hasta ayer fiscales desconocían el caso

Carlos J. Mora
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El uso de otra avioneta del Ministerio de Seguridad Pública por parte de un funcionario volvió a ser motivo de cuestionamientos, pero esta vez se trata del propio presidente de la República, Oscar Arias.
El mandatario viajó a Tamarindo el 8 de marzo de 2008 a la boda de la hija de Antonio Burgués, embajador costarricense en China, en la aeronave placa MSP 003, propiedad del Estado.
La denuncia fue presentada ayer por el Partido Acción Ciudadana (PAC).
En dicha documentación se incluyen fotografías del día del hecho y una carta dirigida a Janina del Vecchio, ministra de Seguridad, por parte de Oldemar Madrigal, director de Vigilancia Aérea, en la que le explica a la Ministra el trayecto de la aeronave ese día y del siguiente, esto con el objeto de que la jerarca les rindiera explicaciones a los rojiamarillos sobre sus presunciones.
El 8 de marzo de 2008 la avioneta voló a Tamarindo y a Liberia con Fernando Berrocal y José Torres, ex ministro de Seguridad y viceministro de la Presidencia, de acuerdo con la misiva
Posteriormente la nave voló hacia Taboga, un ingenio del cual los Arias son accionistas. Allá el presidente Arias abordó la nave para ser trasladado a Tamarindo y posteriormente la nave regresó a la base sin pasajeros.
El día siguiente la misma avioneta recogió a Arias en Tamarindo y lo trasladó al aeropuerto Tobías Bolaños, en Pavas, cita la carta.
Ayer en la conferencia de prensa tras el Consejo de Gobierno, Rodrigo Arias justificó el carácter discrecional que tiene el presidente Arias para el uso de aeronaves de la Fuerza Pública.
Antes de reconocer que el mandatario había realizado este trayecto, el hermano del Presidente aseguró que es justificable por la investidura presidencial, su seguridad y el ahorro de tiempo.
“El no tiene horario de trabajo. No es que después de las 5 de la tarde ya no es Presidente. Así es que por favor, tengamos un poquito de discreción y entendamos las cosas en su verdadera dimensión”, manifestó Arias.
Para fundamentar su tesis Rodrigo Arias comparó las condiciones de otros presidentes con la del costarricense, “donde hay aviones y una residencia presidencial para el gobernante”.
Arias mostró ante la prensa una impresión de una fotografía de un periódico en el que se muestra a Barack Obama, presidente de Estados Unidos, saliendo de vacaciones con su familia en el Air Force One.
No obstante, tanto los hechos como las justificaciones del Ejecutivo dieron de qué hablar.
“El presidente Arias tiene que saber que el Estado no es de él, ni tampoco los recursos ni los funcionarios, e
l Presidente no le puede reclamar a Maureen Ballestero su falta por el mismo caso”, dijo Alberto Salom, jefe de fracción del PAC, quien se amparó en lo dicho en el decreto presidencial 32177 –SP firmado en enero de 2005.
Dicho decreto cita que la Vigilancia Aérea dependerá de la Dirección General de la Fuerza Pública, entre cuyas funciones está “brindar transporte dentro y fuera del país en casos calificados de excepción, de emergencia o por convenio entre instituciones del Estado, a los servidores públicos en el ejercicio de sus funciones y a cualquier otro habitante”.
Entre tanto la f
racción liberacionista en el Congreso se sumó al respaldo que el Ejecutivo le dio al mandatario.
“Esa es una denuncia ridícula, si el Presidente está en un acto público y necesita trasladarse a uno privado no puede hacerlo a caballo o en bus, solo en Costa Rica se ven estos cuestionamientos”, dijo Jorge Méndez, jefe de fracción de Liberación Nacional.
LA REPUBLICA obtuvo también la percepción de expertos en derecho constitucional. José Miguel Corrales, ex diputado, adujo que el mandatario le habría dado un uso indebido, pues considera que los bienes públicos no están a su entera disposición en el ejercicio de su función.
Por su parte, Fernando Zamora, experto en materia constitucional, aseguró que lo único que justificaría el uso de la avioneta sería si una normativa legal estipulara que las aeronaves de la Fuerza Pública pueden ser usadas para uso discrecional del mandatario.
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