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Sobreestimado crecimiento económico
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Amenaza a producción y empleo

Usted escucha que las cosas mejoran en el país, pero no siente un cambio positivo.
La razón es que la economía estaría sobreestimada ya que en los últimos meses se ha frenado el crecimiento.

Manufactura, agricultura, transporte y comunicaciones son las industrias más golpeadas por la caída en la actividad.
De continuar así, la producción podría no alcanzar el crecimiento del 4,8% estimado para este año, y a usted lo afectaría en el empleo.
La dependencia de mercados resentidos —Estados Unidos y Europa— y los desequilibrios internos, como las altas tasas de interés son una importante razón de la menor actividad económica.
En lo que a la evolución de la económica local se refiere, en los últimos tres meses —de mayo a julio— hubo una tasa anualizada de contracción del 10% en la manufactura, que representa más de una cuarta parte de la producción.
En el caso de transporte y comunicaciones, la contracción fue de un 2%.
El panorama tampoco es alentador para el agro que, desde comienzos de año, tiene tasas de variación mensuales negativas.
Los signos de desacelaración comenzaron en las empresas locales desde agosto del año anterior, mientras que en zona franca a partir de diciembre de 2011.
El resultado es una economía lenta, que no lograría el objetivo de crecimiento establecido por el Banco Central.
“El resultado final de la producción estará en el rango del 4,5%”, dijo Adriana Rodríguez, jefa de Estrategia de Aldesa.
La generación de trabajo también se afectaría.
De hecho la agricultura, hasta agosto anterior, perdió 9 mil empleos en los últimos dos años.
El resto de las industrias sigue contratando, pero si su empresa deja de vender la probabilidad de abrir nuevos puestos es menor.
Actualmente las medianas y pequeñas empresas casi no crean trabajo, solo lo hacen las grandes compañías que en su mayoría son multinacionales.
La actividad económica del país está lenta a consecuencia de la disminución en la demanda de productos nacionales por parte de los estadounidenses y europeos.
En el caso del primero, los temores a peores tiempos hacen que las personas dejen de consumir.
Mientras que el Viejo Continente está cada vez más cerca de la recesión a consecuencia de los países periféricos como Grecia, Portugal y España.
La incertidumbre en estos mercados mantiene a los empresarios costarricenses con modestas expectativas de crecimiento.
La dificultad es que los vaivenes en el extranjero continuarían por más tiempo y hay pocas probabilidades de resolverse a corto plazo.
Asimismo el gasto del Gobierno es una amenaza para la economía costarricense.

Oscar Rodríguez
[email protected]


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