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Uno de cada cinco aportantes cambia de operadora
Falta de información oportuna y clara que padecen ciertas administradoras motiva a clientes del régimen obligatorio a migrar. Expertos recomiendan analizar rendimientos desde una expectativa de largo plazo

Erick Díaz y Víctor Sanabria
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El movimiento entre clientes del régimen obligatorio de pensiones de una operadora a otra, se ha mantenido activo en los últimos meses.
Así lo muestran las estadísticas: cerca de 18,7 mil afiliados activos se trasladaron de operadora solamente en octubre, de un total de 819,9 mil. En términos acumulados de enero a octubre, se aprecia que uno de cada cinco aportantes se ha cambiando de administradora de fondos.
“Si bien el comportamiento de los afiliados ha sido relativamente variable en el último año, históricamente el comportamiento del traslado ha sido creciente”, afirmó Javier Cascante superintendente de pensiones.
La principal razón que motiva esta migración es la falta de información oportuna y clara que algunas operadoras de pensiones padecen, aseguran las mismas entidades. A esto se le suma que, en algunos casos, los clientes no comprenden la información incluida en los estados financieros.
Otro de los factores que inciden en la decisión de cambiarse de operadora es la incomprensión conceptual y por ende comparativa, de los rendimientos reales y nominales.
“Los afiliados deben tener presente que están cotizando para un régimen de pensiones de largo plazo y por lo que se puede apreciar en las estadísticas, las diferencias en rendimientos reales —entre operadoras— en un momento determinado no solo son mínimas, sino que pueden cambiar en el transcurso de la época de cotización”, advirtió Ernesto Hip, gerente de BN Vital.
De esa manera las diferencias entre rendimientos no debería ser un motivo de traslado.
“Mantenemos rendimientos bajos, ocupando el último lugar de la industria. No obstante, por la calidad del servicio que brindamos a los clientes con información clara estamos en el segundo lugar en cuanto a cantidad de afiliados”, manifestó Javier Sancho, gerente de BAC San José Pensiones.
Por otra parte, el hecho de que el cambio de operadora no tenga ningún costo en el afiliado del régimen obligatorio de pensiones, al menos en el corto plazo, podría igualmente incentivar las migraciones.
En el caso del largo plazo, la decisión podría traducirse en una variación al alza o a la baja del dinero que usted recibirá al pensionarse o al retirar el fondo de capitalización laboral, considerando los rendimientos acumulados.
No obstante, la historia es otra para las operadoras pues cada vez que pierden a un afiliado sí tienen que enfrentar un costo en el plazo inmediato.
“La actividad que desempeñan es un negocio de volumen y de largo plazo. El éxito que estas entidades tengan en parte se ve materializado en el número de afiliados”, agregó Cascante.
Precisamente, la consecuencia más directa para estas entidades es dejar de percibir los aportes mensuales de las personas que abandonan sus servicios, así como el cobro de la comisión por la administración de recursos que hacen.
“Si bien la Ley de Protección al Trabajador indica que para el afiliado la libre transferencia no implica costo alguno, no lo es así para las operadoras ya que se incurre en costos de captación de afiliados a través de promotores, realizando gastos en publicidad y dotando de una infraestructura operativa para atender los movimientos de entradas y salidas”, dijo Lucía Fernández, gerente de IBP Pensiones.
Por ende, el hecho de que la libre transferencia les permite a los afiliados escoger la opción de mercado que más se ajusta a las condiciones de cada quien, preocupa a las administradoras de los aportes.
“Los retos son mantener estables los indicadores de riesgo, mejorar los resultados en cuanto a rendimientos e innovar a través de una política de calidad. Esta será la estrategia esencial para atraer a más aportantes a los fondos de pensión”, concluyó el gerente de BAC San José Pensiones.


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