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COLUMNISTAS


Una posición difícil de entender

Silvia Castro [email protected] | Lunes 19 octubre, 2015


El debate es realmente útil solamente cuando se fomenta la comunicación multidireccional

Una posición difícil de entender

En la Asamblea Legislativa se encuentra, bajo análisis, el proyecto de reforma de ley de CONESUP presentado por del Poder Ejecutivo. 
Fue convocado en sesiones extraordinarias, porque el Gobierno consideraba que los problemas de la calidad en la educación superior privada se debían resolver, con la mayor diligencia y esmero, por el bien de los estudiantes y la sociedad en general. 
Después de escuchar a todas las partes interesadas, la Comisión de Ciencia, Tecnología y Educación solicitó a los tres proponentes de reformas de ley del CONESUP consensuar un solo texto para ser dictaminado. 
Fue entonces que la Federación de Colegios Profesionales, la Unidad de Rectores de las Universidades Privadas y ULACIT se sentaron a negociar; se invitó a la Ministra de Educación Pública en múltiples ocasiones, pero no envió a ningún representante. 
La semana pasada, entendimos la razón.  En la celebración de aniversario de la Federación, se realizó un debate sobre los proyectos de ley, y se le preguntó al  asesor legal de la Ministra sobre su ausencia en los procesos de negociación de este nuevo texto. Indicó que el Ministerio no consideraba conveniente sentarse a consensuar con las partes interesadas, puesto que las universidades no deberían tener incidencia sobre la legislación que las iba a regular. 
Preferían, en este caso, que la Comisión se pronunciara sobre los proyectos de ley, en lugar de sentarse a discutir un nuevo texto.
Esta posición no coincide con el discurso gubernamental.  El primero de mayo, el Presidente Luis Guillermo Solís nos recordó que “debemos perder el miedo al consenso, iniciar una era dominada por entendimientos que rompan con la obsoleta lógica bipartidista y clientelar”. 
La misma Ministra Sonia Marta Mora indicaba, en un comunicado de prensa del 27 de abril, que estaba muy complacida de haber logrado generar un debate, público y transparente, sobre la necesidad de mejorar la calidad del servicio educativo. 
El debate es realmente útil solamente cuando se fomenta la comunicación multidireccional.  No entiendo cómo es que el Gobierno ahora renuncia a su liderazgo, desentendiéndose de lo que resulte del proceso de negociación de un texto de ley que ellos mismos propusieron, sugiriendo a su vez que sea la Comisión quien decida.
Por primera vez en la historia contamos con una comisión legislativa interesada en proponer una reforma integral de la ley de educación superior privada.  Las partes estamos encontrando múltiples espacios de acuerdo.  
Entiendo poco de estrategia política, por lo que ruego que alguien me explique las razones por las que, en una democracia participativa en la que se nos facilita a los ciudadanos la capacidad de asociarnos y organizarnos para incidir sobre las decisiones públicas, a través de mecanismos institucionalizados que garantizan que se escuchen nuestros argumentos y puntos de vista, el Poder Ejecutivo decide no sentarse a analizar el contenido de una ley que él mismo presentó.  

 

Silvia Castro

Rectora de ULACIT

 

 


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