Humberto Pacheco

Humberto Pacheco

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Jueves 28 Abril, 2011


TROTANDO MUNDOS
Una Historia que hay que Contar


El proyecto de ley que suprime la protección del Juez en la apertura del secreto bancario es producto de una conspiración internacional oficial que sigue costando muy cara al país, y de una bochornosa falsedad en la Asamblea Legislativa, por lo que debe ser descartado por los Diputados. Nació durante la gestión como ministro de hacienda de Guillermo Zúñiga, hoy diputado.
La trama se hace evidente cuando su Vice-ministra le contesta una instancia a la OCDE, en marzo del 2009, afirmando que en Costa Rica hay acciones al portador y otras lindezas que son anatema para dicha organización. La “desinformación” es magna sí recordamos que las acciones al portador fueron derogadas desde los años 80 por el Presidente Luis Alberto Monge. Si no fue intencional, resulta inexplicable en una alta funcionaria del Gobierno.
Como respuesta, la OCDE nos incluye en su peor lista negra del MUNDO, dañando la reputación de Costa Rica como país serio. Cuando se da cuenta de que fue engañada, baja a Costa Rica a una categoría gris en la que ha permanecido, lo que sigue poniendo en entredicho la seriedad de este país cual sí fuera protector de delincuentes. La OCDE tenía que salvar cara y no pudo eximirnos totalmente, como debió ser. Además, nadie se lo pidió porque no convenía a la estrategia.
La misma funcionaria ya de Ministra de Hacienda- por su propia admisión- visita Francia en diciembre 2009 para “explicarles lo que se estaba haciendo”. Menuda explicación: en febrero siguiente Francia nos coloca el “laurel” de paraíso fiscal, impidiendo una importante inversión de LVMH en el país y quien sabe cuántas otras.
El colmo de esta sinrazón es que se le miente a ciudadanos y diputados en la Exposición de Motivos, afirmando vergonzosamente que la OCDE se lo estaba exigiendo al país. El señor Pascal Saint-Aman, de la OCDE, a quien Hacienda invitó al país para una conferencia en la que no le permitió preguntas, viendo como falsamente utilizaban a su organismo, en un artículo en La Nación desautoriza las afirmaciones de Hacienda, manifestando que Costa Rica NO es un paraíso fiscal y que el secreto bancario es bueno y NO hay por que abolirlo.
Saint Aman aclara que lo único que la OCDE está pidiendo es que suscribamos varios otros Acuerdos de Intercambio de Información Tributaria como los que tenemos con USA (1989) y Argentina (2009), y hagamos más expedito el procedimiento judicial para levantar el secreto bancario en los pedidos de otros países, ambas peticiones razonables y convenientes. Lo demás son mentiras.
Resulta impresionante que en una reunión en UCCAEP con Presidente, Directora Ejecutiva, representante de AMCHAM y otras personas, Zúñiga abre diciendo que admite que no es verdad lo atribuido a la OCDE en la Exposición de Motivos. Ergo, que se había engañado a ciudadanos y diputados. Estimulado a que retire el proyecto, se niega porque éste “está muy avanzado (bajo falsas premisas) y no quiere perder ese momentum”.
A ese bagaje de falsedades hay que agregar la de que bajo la legislación actual no se puede levantar el secreto bancario (vid La República de 14 de febrero 2011 para un sonado caso) y él miente cuando en un artículo en La República de 29 de noviembre 2010 afirma que su proyecto no acaba con la tutela del Juez, cuando en efecto lo deja eunuco.
Ya doña Jenny se fue de Hacienda. Esta es su oportunidad de reivindicarse explicando al país que la embarcaron a afirmar falsedades. En cuanto a Zúñiga, esperamos que el 1º de mayo cumpla su “amenaza” de irse del Congreso y no salga con que multitudes, suponemos que etéreas, le pidieron reconsiderar.

Humberto Pacheco A., M.C.L.
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