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Sábado 2 Agosto, 2014

El 2 de agosto, los romeros (peregrinos) entre nacionales y extranjeros, fácilmente llegan a 3 millones


Una experiencia inolvidable

La Basílica de los Ángeles se encuentra en la ciudad de Cartago. La Virgen tuvo su aparición en 1636, en un recóndito paraje del bosque, cubierto por densa vegetación fundida entre los aguaceros del inclemente invierno.
Juana Pereira fue la afortunada niña a quien la Señora de los Ángeles se le presentó. Gracias a esta aparición, en este país de la América Central, los peregrinos viven el gozo de una devoción centenaria por su patrona, la Virgen de los Ángeles.
La peregrinación a este santuario es uno de los itinerarios religiosos más concurridos de América. Cuenta la leyenda que una niña caminando por el breñal del bosque en busca de leña, encontró una imagen en una piedra la cual tomó con sus manos y la llevó a su humilde casa donde la guardó en su baúl.
Al día siguiente, en la misma tarea, la niña queda sorprendida al ver la imagen sobre la misma piedra, ya que estaba segura de tenerla en su casa. La vuelve a tomar, regresándola de nueva a su humilde morada, pero al día siguiente, la historia se repite. Esta tercera vez, no la lleva a su casa sino que busca al sacerdote quien, sin darle importancia, la coloca en una vitrina. Al día siguiente, finalizada la misa, observa que la imagen no está, llamando de inmediato a Juana Pereira. Considera que la niña se la ha llevado. Ante el asombro de los dos, invita a los fieles a que lo acompañen al bosque donde Juana, los conduce al lugar de la aparición.
El cura hace una oración, deja de llover y aparecen los rayos del sol, brotando en ese lugar un riachuelo. La imagen es llevada al templo donde queda guardada en el Sagrario. Al día siguiente, mientras se celebra la misa, no la encuentran, deduciendo que se trata de algo divino, la Virgen María quien desea que le construyan una ermita en el lugar de la aparición. Se construye para ser la casa permanente de la Virgen de Los Ángeles.
Desde entonces, el riachuelo no ha dejado de llevar agua a los creyentes, quienes con fe, han visto sanar sus dolencias. Ahora en ese lugar se encuentra la Basílica a la Virgen de los Ángeles, iglesia que ha soportado terremotos y maldades del hampa.
La Virgen de los Ángeles fue robada el siglo pasado apareciendo al tercer día en su casa, ante el asombro de los ladrones y la felicidad de los fieles. Los ladrones fueron detenidos días después. La Virgen está declarada patrona y protectora de Costa Rica.
Los peregrinos caminan por la Ruta Mariana extendida de frontera a frontera entre ríos y montañas. De San José a la Basílica hay 22 kilómetros pasando por al Alto de Ochomogo con temperaturas muy bajas, sobre todo en la madrugada. Quienes vienen del interior del país, pueden tardar varios días en llegar.
Esta peregrinación es eminentemente religiosa, sin embargo, en su recorrido se aprecia la riqueza natural, poblaciones rurales entre montañas, ríos y valles, hasta llegar a la imponente arquitectura de la Basílica. El 2 de agosto, los romeros (peregrinos) entre nacionales y extranjeros, fácilmente llegan a 3 millones. Recomiendo la devoción, una experiencia inolvidable.


José Eliseo Valverde Monge

Médico